El difícil camino que GM tiene por delante

El difícil camino que GM tiene por delante

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julio 07 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-07

General Motors Corp. se dispone a salir de la bancarrota para toparse con una crisis económica que representa un obstáculo de gran calado para la mayor automotriz estadounidense y para la Casa Blanca que la rescató.

El dictamen que emitió la corte de bancarrota en la noche de domingo despejó las objeciones a una reorganización de GM. Esta semana, el presidente ejecutivo de la automotriz, Frederick "Fritz" Henderson, planea presentar a la nueva GM como una compañía más ecológica y centrada en los clientes con una gerencia menos abultada, dijeron fuentes cercanas.

La nueva GM deberá rehabilitar su imagen en lo que se refiere al rendimiento energético, en parte debido a su dominio del mercado de camiones y sus años de oposición activa a la legislación para controlar las emisiones de carbono.

El anuncio de Henderson se verá respaldado por una larga lista de nuevos productos destinados a pulverizar esa imagen.

El equipo de gerencia de Henderson consiste en gran medida de empleados que han pasado casi toda su carrera en la empresa.

Estos ejecutivos han visto declives continuados en su participación de mercado y han llevado a la empresa a números rojos de miles
de millones en los últimos años.

Desde que tomó las riendas en abril, Henderson ha dicho repetidamente que deben reducirse los rangos ejecutivos. Se espera que GM despida a 4.000 empleados antes de octubre y que no ofrezca empleos a un tercio del equipo de gerencia que Henderson heredó de su predecesor, Rick Wagoner.

Aun así, la nueva GM todavía tiene un camino difícil por delante. La compañía, en la el gobierno poseerá un 60%, sigue perdiendo participación de mercado frente a rivales extranjeros, habiendo ya perdido casi dos puntos porcentuales de su cuota de mercado en EE.UU. en los últimos seis meses. Algunos compradores han apostado por el principal rival estadounidense de GM, Ford Motor Co., permitiéndole acortar la distancia con GM en junio.

GM, mientras tanto, gasta casi US$500 más por vehículo en incentivos de venta que el promedio de la industria, y tiene los niveles más altos de inventario, según Autodata Corp. Además, los planes de vender Hummer y otras marcas siguen en limbo.

Rápido deterioro

Para el gobierno de Obama abundan los riesgos, ya que los electores y oponentes políticos esperan ver retornos sobre los grandes montos de dinero que los contribuyentes han invertido en las automotrices. Para final del año, el gobierno de EE.UU. habrá colocado US$50.000 millones en GM y más de US$12.000 millones en Chrysler, junto con decenas de miles de millones más extendidos a proveedores, prestamistas y GMAC, la ex compañía de crédito de GM.

Altos funcionarios del gobierno dicen que, de ahora en adelante, adoptarán una postura más pasiva y dejarán las operaciones cotidianas en manos de las nuevas juntas directivas de GM y Chrysler. "No vamos a inmiscuirnos en los detalles de la gestión", dice Steven Rattner, un miembro principal del equipo para la industria automotriz liderado por el Departamento del Tesoro.

Rattner agrega que GM podría salir a bolsa durante el primer semestre de 2010, aunque el gobierno se cuidará de vender sus participaciones buscando el mejor precio para el contribuyente.

Al desprenderse de marcas, concesionarias y porciones significativas de deuda, GM y Chrysler están mejor posicionadas para sobrevivir el declive en las ventas. Una crisis más profunda y larga, sin embargo, podría perjudicar sus planes.

Las ventas de autos y camionetas en junio alcanzaron una tasa anualizada de 9,7 millones de vehículos, comparado con los 9,9 millones en mayo. Ejecutivos de GM dicen que la compañía debería encontrar el punto de equilibrio si sus ventas superan los 10 millones de unidades al año.

En una señal de la velocidad del deterioro de la posición de GM en EE.UU., la automotriz reportó el lunes que sus ventas en China en la primera mitad del año casi superaron los 954.356 vehículos vendidos en EE.UU.

Con el equivalente a 82 días de vehículos no vendidos en los concesionarios, GM tiene bastante más inventario que cualquiera de sus principales rivales. Para deshacerse de la superabundancia de inventario, GM instituyó grandes rebajas durante el fin de semana, ofreciendo financiación sin intereses con préstamos a 72 meses.

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