Dinero a raudales

Dinero a raudales

POR:
mayo 20 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-20

 Al tiempo que aumentan las señales sobre un menor ritmo de la economía colombiana, existe por lo menos un grupo que mantiene el entusiasmo de los últimos años: el de los inversionistas extranjeros. Y es que según los datos de la Balanza Cambiaria que elabora el Banco de la República, los ingresos por este concepto aumentaron 42 por ciento entre enero y abril, llegando a 3.070 millones de dólares. De seguir así las cosas, el récord histórico de 9.028 millones de dólares registrado el año pasado sería superado con facilidad, confirmando que el país es un destino atractivo en la región, tal como sucede con Brasil, México y Chile.

Lo curioso es que esa dinámica ocurre justo cuando se mantiene el nerviosismo en torno a la marcha de las naciones industrializadas, a raíz de las dificultades conocidas en los Estados Unidos. De hecho, en las crisis sucedidas en la década pasada los flujos de inversión acabaron pagando los platos rotos, ante la tendencia a preferir opciones más seguras.

Sin embargo, en esta ocasión las cosas parecen ser a otro precio. La razón es que los costos de las materias primas continúan alcanzando niveles sin precedentes, como lo demostró ayer la cotización del petróleo en cercanías de los 130 dólares el barril. Ese factor ha llevado a que el dinero siga llegando a un puñado de países en América Latina, particularmente aquellos ricos en recursos naturales, que tienen reglas de juego claras y cuyos gobernantes no hacen declaraciones hostiles contra las empresas foráneas.

Debido a esa circunstancia, hay grandes disparidades en las cifras individuales. Si bien la Cepal encontró que la inversión extranjera en la región llegó en el 2007 a 105.925 millones de dólares, con un crecimiento del 46 por ciento frente al año precedente, hay casos de casos. Así, junto al ejemplo de Brasil en que el aumento fue de 84 por ciento, como consecuencia de entradas por 34.585 millones de dólares, también está el de Ecuador en donde la suma fue de apenas 179 millones de dólares. Aunque alguien podría decir que no es posible comparar estados tan disímiles en población y tamaño, existe otra justificación para que la diferencia entre uno y otro sea de 193 veces. Mientras en Brasilia gobierna un presidente socialista que consideró el otorgamiento del grado de inversión a su país motivo de júbilo, en Quito lo hace un mandatario que impulsó un cambio constitucional, que ha peleado con el sector privado y que periódicamente amenaza a las multinacionales con sacarlas del territorio. Así las cosas, tampoco resulta extraño que Bolivia ni Venezuela aparezcan en los primeros puestos de la categoría, a pesar de la abundancia de yacimientos de gas del primero, ni del mar petrolero en que nada el segundo.

En contraste, Chile y Perú son considerados destinos atractivos gracias a su potencial minero y exportador. México, a su vez, es todavía un polo para las empresas que quieren llegar al mercado de Estados Unidos y Canadá, pero con menores costos de mano de obra. Incluso naciones de menor tamaño como Panamá o Costa Rica reciben sumas importantes debido a su relativa estabilidad política y el buen nivel de desarrollo relativo que tienen.

Colombia, por su parte, es cada vez un jugador más grande después de haber estado ausente del mapa durante muchos años.
Tanto el tamaño del mercado interno, como la mejora en los indicadores de seguridad y su potencial en el campo de las industrias extractivas se han combinado para que los extranjeros busquen oportunidades de negocios. En particular, es llamativo que una proporción creciente de los recursos se haya destinado a la exploración de hidrocarburos, como lo atestigua el febril ritmo de perforación de pozos de los últimos meses. Aunque es difícil saber si lo sucedido tiene que ver con el menor interés en los vecinos, las cifras no mienten. Según los datos oficiales, el aumento en los recursos con destino a petróleo y minería fue de 59 por ciento hasta abril, con lo cual es claro que, así los hallazgos no hayan tenido lugar, hay cada vez más gente que confía en hacerlos.

Siga bajando para encontrar más contenido