‘Colombia va mejor que otros países,
pese a choques externos’

Alejandro Werner, del FMI, dice que al cotejar el proceso de ajuste de la economía local con naciones similares, su posición es favorable.

Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional.

Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional.

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Finanzas
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Portafolio
junio 08 de 2016 - 10:45 p.m.
2016-06-08

Como jefe para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), el mexicano Alejandro Werner tiene un punto de mira privilegiado sobre los asuntos de la región.

Invitado como orador al seminario ‘Colombia a los ojos de Wall Street’, que tiene lugar hoy en Bogotá, trae un mensaje de calma sobre la situación de la economía del país.

El funcionario de la entidad multilateral habló en exclusiva con Portafolio.

El reporte del crecimiento de la economía colombiana se ajustó a sus predicciones, ¿cuál es la evaluación que tienen al respecto?

Si se analiza la respuesta de la pérdida de ingresos por exportaciones petroleras de 5 puntos del PIB, uno de los impactos más grandes de la región, vemos que la economía se ajusta de manera sana a este choque con una desaceleración importante, respondiendo a una reducción en el crecimiento de la inversión y el consumo ha mantenido una dinámica buena relativamente.

A su vez, vemos un fenómeno positivo en la sustitución de importaciones.

Si nos comparamos, ¿nos va mejor que a otros países latinoamericanos?

La economía de Colombia, con un choque más grande, ha tenido una desaceleración menor que la de Chile. El país pasa por un fenómeno de desaceleración normal, defendiéndose mejor que cualquier otro de América Latina.

¿Cómo analiza el comportamiento de la inflación?

Este tema claramente nos sorprendió, como lo hicieron los movimientos cambiarios. La depreciación del tipo cambiario tuvo un efecto inflacionario y este fue el caso en Colombia. La preocupación está en que se juntaron varios choques negativos con un grado de permanencia mayor al que se había anticipado y, en ese sentido, este desvío de la inflación por un tiempo prolongado empieza a generar mecanismos de indexación y a afectar las expectativas de mediano plazo. Creemos que la respuesta del Ministerio de Hacienda y del Banco de la República fue la adecuada.

¿Cambia en algo las perspectivas de la economía colombiana el hecho de que los precios del petróleo estén alrededor de los US$ 50?

En el margen ayuda. Desde una perspectiva de primer orden y en periodos largos, estamos viviendo una nueva etapa de precios bajos y la economía colombiana va a tener que llevar ese ajuste.

Es mucho más favorable que el precio promedio sea alrededor de los 50 dólares y que a su vez se dé la normalización de política monetaria en Estados Unidos.

¿Qué tan inquietos los tiene el déficit externo del país?

No estamos preocupados desde el punto de vista de que esto es un síntoma de una vulnerabilidad o crisis, pero es un síntoma de un exceso de demanda de la capacidad de producción de la economía que se tiene que corregir en los próximos años.

Según nuestros pronósticos, estos fenómenos van a ir llevando los déficit en cuenta corriente de alrededor del 6% en cuenta corriente y se irá ajustando al 4 o 5% en los próximos años.

¿Qué opinión tiene de la reforma tributaria?

Nuestra visión es que para hacerle frente a la caída de los precios del petróleo y cumplir con la meta fiscal de mediano plazo, se debe hacer con un ajuste en impuestos y en crecimiento del gasto.

Es importante lograr el objetivo recaudatorio y el de eficiencia (en pro de la inversión y productividad).

¿Cómo ven el programa de desarrollo de Infraestructura en Colombia?, ¿El país es un ejemplo particular?

Colombia es particular en el sentido en que logró mantener las fichas del rompecabezas listas en el momento en que lo requería.

El programa de infraestructura surgió de una necesidad y estuvo preparado para hacerle frente a esta coyuntura. Es un caso poco común en el mundo, pues otros países no se encontraban listos para implementarlos con la velocidad que necesitaban. Vemos que la sincronización de políticas ha sido favorable.

¿Qué mensaje central esperan dejar en esta visita?

Colombia está enfrentando un choque externo de dimensiones muy importantes y a su vez construyó un marco de políticas macroeconómicas para hacerle frente a esta coyuntura, entre la flotación del tipo de cambio, el régimen de metas de inflación y la regla fiscal.

Esto le está permitiendo transitar por un periodo difícil con un costo menor al que tuvieron otras economías. Eso implica que todavía están pendientes ciertos ajustes, como lo es la reforma tributaria.

Otro mensaje, es que América Latina se ha visto favorecida durante mucho tiempo por el choque externo y esto está cambiando.

En este sentido, viendo hacia la próxima década, el acelerar el crecimiento económico en Colombia va a depender más de llevar a cabo reformas estructurales o políticas que incrementen el incentivo a invertir e innovar.

¿Contrastes de este estilo, como el que ha tenido Colombia son usuales, o cómo los interpreta?

Son usuales, y en nuestro trabajo de analizar 189 países, el fuerte son las comparaciones. Por ejemplo, al cotejar el proceso de ajuste de Colombia con naciones similares vemos que su posición es favorable. Lo mismo pasa si se contrasta con el pasado.

En el contexto local, analizamos el comportamiento que se tuvo hace cinco años, y en ese sentido hay cierto desencanto por estar viviendo un proceso de ajuste en lugar de una expansión más dinámica, pero lo que se rescata es que es bastante sano y efectivo y que ha minimizado los costos sociales. Esto les impone el reto a las autoridades para que continúe así.

Ricardo Ávila Pinto
Director de Portafolio