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División, facilitó levantar paro

Lo que parecía una sólida unidad de los transportadores, y que permitió paralizar el transporte de la ciudad en un 95 por ciento durante dos días, concluyó hacia las tres de la tarde de ayer cuando los directivos de Conaltur y Apetrans se dividieron.(VER GRAFICOS)

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mayo 04 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-04

Mientras que Conaltur, gremio que agrupa el 85 por ciento de las empresas de transporte urbano de Bogotá, accedió a levantar el paro condicionando a la administración Distrital a iniciar mesas de concertación; Apetrans rechazó la oferta y ordenó a sus asociados a mantenerse en paro y dialogar de manera independiente. Al cierre de esta edición los transportadores agremiados en Conaltur volvieron a la calle. Entre tanto, Alfonso Pérez, presidente de Apetrans, que se apartó de la negociación, ordenó también a los pequeños transportadores retornar a las actividades y sumarse a las mesas de concertación. El acuerdo se empezó a gestar gracias a la intervención del ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, quien sirvió de mediador entre los representantes de Acotrascol; Fecoltrans; Asotur y Conaltur y el secretario de Gobierno de Bogotá Juan Manuel Ospina. Durante dos hora y media de conversaciones se logró un acuerdo que permitió que Ramiro Rivera de Conaltur diera la orden de levantar el paro a los transportadores. De acuerdo con Rivera, la unidad se rompió desde muy temprano ya que la cita para todos los gremios era a las ocho de la mañana en Conaltur, pero que Alfonso López, de la Asociación Nacional de Pequeños Transportadores, Apetrans, nunca apareció. El dirigente de Conaltur explicó que durante varias oportunidades intentó comunicarse con López para que asistiera a la reunión con el ministro Gallego y el secretario de Gobierno de Bogotá, pero nunca llegó. El acuerdo establece la iniciación de mesas de concertación en las cuales se evaluará el Plan Maestro de Movilidad de la ciudad; abrir licitaciones para las nuevas rutas. También revisar la salida gradual de los vehículos de la carrera 30 y la Avenida Suba; revisar el pico y placa ambiental para los vehículos diesel con más de 10 años de servicio y permitir que los transportadores hagan parte de la tercera fase de TransMilenio. Así mimo, se anlaizará la problemática de la chatarrización de los buses para permitir el ingresos de los buses articulados de TransMilenio. Para la realización de estas mesas se contará con un representante del ministerio de Transporte, a pesar de que es una problemática de Bogotá, la nación no será ajena a esta problemática. El alcalde, Luis Eduardo Garzón, anunció que gracias al levantamiento de paro por los transportadores de Conaltur, Acotranscol; Fecoltrans y Asotur, atendiendo su llamado, se espera que la ciudad vuelva hoy a la normalidad. Por esta razón mañana todos los 970.000 estudiantes de los colegios oficiales volverán a clases. Así mismo, señaló que volverá la medida de pico y placa para los vehículos cuya placa termine en 1,2,3, y 4 entre las seis de y las nueve de la mañana. De otro lado, el funcionario invitó a los transportadores de Apetrans a que participen en las cuatro mesas de concertación que abordarán temas de interés. Las mesas estudiarán el horario del pico y placa ambiental, más no se discutirá su eliminación a partir de la última semana de mayo. Así mismo, el Plan de movilidad de Bogotá y la democratización en TransMilenio. Se discutirá la forma como saldrán los buses de la carrera 30 y la Avenida Suba, pero no se reversará esta medida. El Alcalde explicó que la protesta sirvió para ver la importancia de TransMilenio, pese al bloqueo que tuvo en algunos sectores. Pese a que el Alcalde amenazó con iniciar la investigación a las empresas que no retornarar a la prestación del servicio e imponer multas, la Secretaría de Tránsito y Transporte señaló que no se iniciarán investigaciones gracias a que las empresas acordaron levantar el paro. Empresarios del sector indicaron que lo que aconteció durante dos días en Bogotá debe servir de ejemplo para las ciudades. Estas capitales deben resolver desde ya los problemas que generará la salida de vehículos con la llegada de los sistemas masivos de transporte a Pereira, Bucaramanga, Medellín, Barranquilla, Cartagena y Soacha. PRUEBA DE FUEGO PARA TRANSMILENIO Pese a los problemas de orden público que provocaron la destrucción de ventanales en más de 70 buses articulados y alimentadores, el sistema de transporte masivo TransMilenio pasó la prueba de fuego en la prestación del servicio. Durante los dos días se movilizaron cerca de tres millones de pasajeros, lo que representa un récord en la historia del sistema. El paro afectó con mayor severidad a los habitantes del sur de la ciudad, los cuales se vieron obligados a caminar durante varias horas para tratar de llegar a sus lugares de trabajo o de estudio. También este sector de la capital del país sufrió problemas de violencia. Por estos actos de desorden fueron retenidas 70 personas, de las cuales 16 fueron judicializadas por cargos de daños en bienes públicos y lesiones personales. Durante la noche del martes un agente de la policía fue atacado por una turba de manifestantes . Los actores y posiciones en la protesta A pesar de que los cuatro millones de usuarios del sistema de transporte urbano de Bogotá no tienen nada que ver en el conflicto entre los transportadores y el gobierno del alcalde Luis Eduardo Garzón por las rutas de la carrera 30 y de la Avenida de Suba, fueron los más perjudicados. Ellos no tienen ni voz, ni voto en las mesas de concertación que se iniciarán el martes. TransMilenio pudo movilizar cerca de tres millones de viajeros, sin embargo, en las horas pico quedó al descubierto la debilidad del sistema para atender este tipo de situaciones con los 833 buses articulados y los 300 alimentadores. La división de los grandes y pequeños transportadores quedó plasmada en un momento clave para pedir a la administración que sean escuchados. Mientras que Conaltur dialogó con la administración, Apetrans esperó hasta última hora para que el Polo Democrático sirviera de intermediario para levantar el paro. Los transportadores lograron un espacio para dialogar sobre algunos temas puntuales del sector, sin embargo hay quienes sostienen que perdieron porque no lograron que el Alcalde dialogara con ellos. Sin embargo el Garzón señaló que no negociará las rutas y el pico y placa ambiental. 1.251 buses deberán salir cuando termine la segunda fase de TransMilenio.

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