Dólar: volatilidad complica la planeación

La volatilidad del dólar tiene preocupados a los empresarios, no solamente por el impacto que esta situación tenga sobre sus ingresos, sino por la dificultad para hacer planeación.

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julio 29 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-29

Según el Observatorio Financiero Internacional de la Universidad Nacional y Openworld (Ofin), los movimientos del mercado de la divisa en Colombia, sólo son comparables con los de Chile y Brasil. En el país - después de un largo periodo de revaluación - pasamos de niveles de 1.700 pesos por dólar hace un año, a una devaluación que a marzo de este año llevó el precio del dólar a cerca de 2.600 pesos. Hoy en día estamos de nuevo debajo del nivel de 2.000 pesos. Así nuestra moneda muestra un comportamiento demasiado errático e inestable. Colombia, Brasil y Chile presentan una significativa incertidumbre respecto al comportamiento de sus monedas. Existen altas correlaciones con los movimientos de los mercados accionarios de Estados Unidos como con la expectativa de ingresos de capitales producto de colocaciones de deuda corporativa o soberana. Y es que los analistas no dudan en afirmar que sólo la corrección de los mercados internacionales y los flujos de colocación de bonos en el mercado generan potencial valorización o depreciación de las monedas. Sumado a ello, distintos economistas aseguran que la recuperación en los precios de las volátiles materias primas motivaría movimientos en las monedas locales. Las principales divisas de los países latinoamericanos han sido ejemplo en el último tiempo de las variaciones inesperadas ante sucesos de los bancos centrales, como los comentarios del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos sobre la evaluación de la economía estadounidense, las políticas monetarias de China y Europa, o el apetito de los inversionistas por el riesgo y la consecuente modificación de las carteras de monedas. En particular, Colombia y Brasil han sido las naciones con las monedas más volátiles durante el último año, alcanzando casi el 30 por ciento en ambos casos. Los operadores de divisas a nivel internacional son cada vez más optimistas en cuanto al dólar estadounidense y el yen según se disipan las esperanzas de que haya una recuperación económica mundial este año. El aumento del desempleo y la caída de los mercados de valores han llevado a los operadores a reducir las apuestas a monedas más riesgosas como el real brasileño y el peso colombiano. Sin embargo existen diversos especuladores que interfieren en el mercado cambiario y que generan distorsiones importantes. El Ofin destaca que la divisa estadounidense y el yen japonés suelen apreciarse en épocas de turbulencia porque los operadores amortizan los préstamos de bajo costo tomados en Estados Unidos y Japón para hacer las apuestas, estrategia conocida como arbitraje cambiario. Un ejemplo notorio es el del yen que se ha fortalecido al menos un 6,4 por ciento frente a las 16 monedas más negociadas en el transcurso de las últimas semanas pese a que el producto interno bruto de Japón se contrajo un 14,2 por ciento en el primer trimestre, lo que constituye la peor evolución de una economía del mundo desarrollado. Otro elemento que afecta las exportaciones es la carencia de incentivos al valor agregado exportador, por lo que continuamos con alta dependencia de productos básicos o commodities como petróleo, carbón, níquel, café, flores, entre otros que obviamente están afectados por las cotizaciones internacionales de precios. El esfuerzo por tecnificar de manera sucesiva y constante el nivel de valor agregado para la exportación no ha funcionado con la velocidad que se requiere, pues ha sido una labor prácticamente asignada a la responsabilidad de los empresarios. *- Executive Manager, Openworld Investment Bank Consulting. * - Economista. Atraso en vías para competir La infraestructura es otro tema de competitividad donde requerimos unos esfuerzos más grandes. El país tiene un atraso im- portante, lo que se deriva en mayores costos para el empresario y en últimas desventajas para llegar a los mercados interna- cionales. Según datos del Foro Económico Mundial 2008 - 2009 entre algo más de 130 países, Co- lombia se ubica en el puesto 91 en carreteras, en el 100 en ferrocarriles y 108 en calidad de puer- tos. Por ejemplo refirién- donos a puertos, vemos cómo a nivel latinoameri- cano estamos en los últi- mos lugares e incluso de- bajo de países africanos como Egipto, Ghana o Ke- nia. Con una calificación de 2,9 sobre 7. La incertidumbre del peso Es prácticamente imposible planear una actividad donde no se cuenta con algo de certeza sobre los ingresos que se van a percibir. Importar o exportar es un dilema. Igualmente para un inversionista la situación es completamente arriesgada al no tener claridad del comportamiento de la moneda. En nuestro concepto “el no contar con política monetaria que busque estabilidad y competitividad, sumada a una falta de política exportadora causa que en el largo periodo revaluacionista que hemos tenido se haya incentivado la importación de bienes de consumo y otros, que compiten directamente con los productos nacionales y destruyen la base industrial. Esto finalmente genera desempleo y deterioro de la actividad económica general”. Otra consecuencia es el desempleo, que en algunas ciudades llega a niveles superiores al 20 por ciento. Esto lleva a que la demanda caiga y sea un freno para la recuperación económica. Al anterior escenario se suma un desplome de los mercados exportadores por cuenta de menores pedidos de nuestros socios comerciales principales. En el caso de Estados Unidos se ha derivado especialmente en el impacto de la crisis en su economía. Venezuela con restricciones derivadas de la caída del precio el petróleo, los problemas para el pago de divisas y los frenos a las exportaciones colombianas como en el caso de los automóviles. A ellos se suma la amenaza de reducir las compras de productos colombianos. Se requiere ampliar la visión de los mercados. Construir alternativas comerciales es una necesidad. Para crecer, los países necesitan una gestión continua y sostenida enfocada a exportar. Para ello es urgente una tasa de cambio competitiva y estable. '' Para crecer, los países necesitan una gestión continua y sostenida enfocada hacia las exportaciones. Para ello es urgente una tasa de cambio competitiva y estable”. WILABR

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