DOLOR DE CABEZA Un mal que se padece a cualquier edad

Los niños, e incluso los bebés, están siendo cada vez más afectados por problemas relacionados con el estilo de vida, propios de los adultos, como las cefaleas y las migrañas.

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septiembre 24 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-09-24

Al parecer, las condiciones ambientales, entre las que se cuentan el estrés que ahora se sufre en las primeras etapas de la vida, están aumentado la incidencia de estas dolencias entre la población infantil. Al menos eso asegura el neurólogo español José Miguel Láinez, quien dice que "a los 14 años de edad el 96 por ciento de los niños han padecido en algún momento de su vida al menos un episodio de cefalea" y que "los casos recurrentesaparecen en el 40 por ciento de los niños menores de siete años y en el 75 por ciento de los mayores de 15". De acuerdo con el especialista, considerado uno de los mayores expertos mundiales en cefaleas, "diagnosticar la dolencia a tiempo y comenzar a tratarla adecuadamente desde el principio es clave para evitar la progresión" de la enfermedad. "Los niños suelen tener crisis menos intensas y más cortas que los adultos. Además, los pequeños con cefaleas suelen responder a tratamientos como el paracetamol, que, en el caso de los adultos, no consigue grandes mejorías. Y la expresión clínica de la migraña infantil es mucho menos clara", explica Láinez. Aclara, además, que el tratamiento preventivo está indicado en aquellos casos en los que el paciente sufre tres o más episodios de migraña o si los que padece son incapacitantes o producen mucho malestar. "En estos casos, existen diferentes opciones terapéuticas de eficacia probada que deben ser prescritas y controladas sólo por el especialista". Alrededor de un 20 por ciento de los niños con migraña debutan con las crisis antes de los 10 años de edad, aunque la evolución puede ser muy diferente entre unos y otros. Así, de acuerdo con Láinez, "un grupo de pacientes que tiene crisis hasta la adolescencia, deja de tenerlas o reduce su frecuencia con posterioridad". Señales de alarma Si bien no hay una patología asociada a la migraña durante la infancia, existen ciertos cuadros en los niños que pueden ser de origen migrañoso, como los vómitos repetitivos o el vértigo paroxístico de la infancia. Según Láinez, "las cefaleas en conjunto son muy habituales en la infancia y su frecuencia aumenta con la edad" y "en algunos casos, la afectación del estado general del niño durante las crisis de migraña puede ser tan intensa que llegan a ser incapacitantes". De acuerdo con otros expertos, cuando la cefalea viene acompañada de otros síntomas neurológicos o su frecuencia o intensidad son elevadas, pueden repercutir negativamente en la calidad de vida del niño y del adolescente, quien disminuye la participación en las actividades sociales, escolares y el rendimiento en sus estudios. Según el neurólogo infantil Pirjo Anttila, del Hospital de Turku, en Finlandia, y quien ha repasado lo que actualmente se conoce sobre las cefaleas infantiles en una revisión publicada en la revista The Lancet Neurology, "los padres y niños suelen consultar al médico cuando las cefaleas se vuelven frecuentes y ya no responden a los analgésicos". Para él, "al igual que la migraña, los ataques de cefaleas tensionales requieren tratamiento farmacológico y conductual" y "el fármaco más probado en estos casos es el paracetamol, aunque los antiinflamatorios como el ibuprofeno también pueden aliviar las cefaleas infantiles". - Si los dolores son frecuentes, hay que tener mucho cuidado Si los dolores de cabeza son frecuentes, de uno a 15 ataques mensuales durante al menos tres meses, se requerirá un tratamiento preventivo, como las técnicas de relajación, el biofeedback (mediante el cual el pequeño aprende a identificar y controlar algunas funciones internas de su organismo) o la terapia cognitivo-conductual (terapia psicológica convencional que ayuda a reducir la tensión nerviosa). Si las cefaleas infantiles son crónicas y las anteriores estrategias han fracasado, Anttila considera que quizá podrían ser útiles los fármacos profilácticos como la amitriptilina, aunque "hacen falta más estudios en el tratamiento de este trastorno en los pacientes pediátricos", advierte el neurólogo.HELGON

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