Un domingo histórico

El próximo domingo se sabrá si los colombianos reeligiremos o no al actual presidente, Alvaro Uribe Vélez, tal como la reforma constitucional aprobada el año pasado lo permite, o si, por el contrario, se requerirá de una segunda vuelta para conocer tan importante decisión. Además, de los resultados que arroje el certamen electoral del domingo, se sabrá si el predominio liberal-conservador que prevaleció en la lucha por el poder político llegó a su final, dándole inicio a un esquema con nuevos protagonistas. Es por todo lo anterior que el 28 de mayo de 2006 puede llegar a considerarse como un domingo histórico.

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mayo 25 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-25

Evidentemente, los partidos políticos han venido perdiendo credibilidad frente a la ciudadanía y disminuyendo notoriamente su poder de convicción e influencia ante el votante potencial. Por ello, quienes creemos en la importancia de los partidos para el buen funcionamiento de la democracia, insistimos en que tienen que reestructurarse para ser organizaciones eficaces al servicio exclusivo del interés general. De lo contrario, no sería extraño que las organizaciones ciudadanas y las ONG, que los colombianos hoy utilizan para plantearle al Estado sus inquietudes y reclamar de éste la atención debida, sean en el futuro las que más inciden en la decisión del votante. En cuanto al posible comportamiento electoral del próximo domingo, se puede especular haciendo uso de las encuestas que se vienen publicando. Con base en ellas haré algunas conjeturas sobre lo que podrá sobrevenir a partir del próximo domingo, aclarando que como se evidenció recientemente las encuestas electorales pueden equivocarse y conducir a pronósticos errados. De acuerdo a las preferencias de los encuestados, el presidente Uribe conserva un alto respaldo (54 por ciento) que le permitiría ser reelegido en la primera vuelta. De ser así, pienso que el Presidente con su coalición de gobierno -para mí conformada por antiguos liberales, si así se les quiere señalar, y por conservadores e independientes- entrarían desde ya a organizar el próximo gobierno y a definir las acciones iniciales del mismo. Pero si se necesitara de una segunda vuelta, las circunstancias varían. El presidente-candidato y la campaña de sus seguidores tendrían que dedicarse a ganar esa segunda vuelta; y si su contrincante fuera el candidato del Polo, el panorama futuro de la contienda por el poder ya no sería, como ha prevalecido hasta ahora, entre liberales y conservadores, sino de éstos contra una izquierda representada por el Polo, situación que no se daría si el contendor para una segunda vuelta fuera Horacio Serpa. Creo que el presidente Uribe será reelegido. Si no es en la primera vuelta será en la segunda. Y en ese caso si su contendor es el candidato Carlos Gaviria el presidente Uribe será reelegido con mayor votación porque creo que muchos de quienes voten por Horacio Serpa en la primera vuelta lo harían por Alvaro Uribe en la segunda, lo que no sucedería con los votantes de Carlos Gaviria si fuera Serpa el contendor. Ahora, lo clave será la posición que adopte el presidente Uribe en el supuesto de que cambie el panorama político como consecuencia de que hubiese segunda vuelta y el contendor sea Carlos Gaviria. Ex embajador de Colombia en Bruselas "El panorama futuro de la contienda por el poder ya no sería, como ha prevalecido hasta ahora, entre liberales y conservadores”.

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