Las dos luchas sociales de Rosa Amalia

La ganadora del ‘Premio Especial’ de Portafolio ha dedicado su vida a luchar por la justicia y la igualdad de las víctimas del conflicto.

Rosa Amelia Hernández trabaja en favor de las víctimas del conflicto armado en Colombia

Carlos Ortega/Portafolio

Rosa Amelia Hernández trabaja en favor de las víctimas del conflicto armado en Colombia

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diciembre 06 de 2013 - 03:53 a.m.
2013-12-06

Rosa Amelia Hernández recibió el ‘Premio Especial de Portafolio como reconocimiento a su lucha por la restitución de tierras y al acompañamiento que realiza a las víctimas del conflicto, un trabajo que ha crecido como una bola de nieve y que, a pesar de los obstáculos, ella define como sencillo.

“Día a día, simplemente enseño rutas para que esas víctimas accedan a los derechos que les han violado”, asegura esta mujer de 61 años, quien desde el 2007 vive en Planeta Rica (Córdoba).

Ese año, precisamente, se presentó el punto de quiebre que la motivó a trabajar por los demás, al ser despojada de su tierra por las autodefensas; no soportó que a otras personas les pasara lo mismo.

“Solo cuando uno vive en carne propia las situaciones, las entiende”, anota esta líder que nació en Colorado, un corregimiento de Antioquia.

En su léxico, “justicia” es una palabra recurrente y una obsesión con la que carga desde que decidió convertirse en un puente entre el Registro Único de Víctimas y los afectados del conflicto.

“Yo procuro que reciban orientación y que puedan acceder a los beneficios que ofrece el Gobierno; sin embargo, es una tarea difícil”, anota Hernández, quien considera que la corrupción es un mal que no deja avanzar a la sociedad.

Aun así, es optimista y se siente estimulada por el apoyo de muchas personas que creen y siguen su labor.

“Agradezco mucho estos reconocimientos que me hacen, pero creo que deberían materializarse en las víctimas y no en mí”, afirma la líder.

Esta defensora de los derechos humanos reconoce que a veces ha querido ‘tirar la toalla’; no obstante, el hecho de que todavía haya líderes reclamantes de tierras amenazados y asesinados la sigue motivando a continuar con su lucha, que también es la de su familia conformada por su esposo, cuatro hijos y cuatro nietos.

EL DESAFÍO DE ERRADICAR LA DESIGUALDAD

A la necesidad de justicia, Hernández le agrega otro llamado que, en el día a día que la acompaña, forma parte de su misión: “Trabajar para que no haya tanta desigualdad, aunque en el camino uno tenga que cargarse de mucha paciencia”.

A través de la Organización Nacional Afro, que aboga por las víctimas del conflicto en el país, esta mujer de charla pausada ha sumado muchas personas que la siguen.

“Y no son solo mujeres; cada vez más, los hombres se suman al grupo; son personas que no se atreven a denunciar y por eso nos buscan”.

Según Hernández, solo en Planeta Rica ya tienen 2.074 afiliados, pero cree que con otras localidades el número podría llegar a 10.000. “Lo cierto es que esto apenas está comenzando”, advierte.

gabflo@eltiempo.com

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