'Si no doy ganancias, no cobro sueldo': Jeff Smisek, presidente de Continental Airlines

El ejecutivo habló con PORTAFOLIO sobre el futuro del sector, la recuperación económica y la confianza en A. Latina, de donde proviene el 17% de sus ingresos, y especialmente en países como Colombia.

POR:
enero 31 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-31

Desde Houston, Estados Unidos, Smisek se refirió también a la estrategia que adoptará su equipo de expertos para poner los números de la compañía en negro, pues a raíz de los ataques del 11 de septiembre del 2001 y hasta este momento, ha perdido miles de millones de dólares.

¿Cómo ve el futuro del sector?

La crisis y las bancarrotas de algunas aerolíneas, como la de Japan Airlines, hay que dividirlas en dos sectores. Depende mucho de la región del planeta y de la aerolínea. En E.U., por ejemplo, el sector tendrá una recuperación muy lenta.

Para eso hay que tener mucha paciencia, pues ha habido demasiada excitación en algunos sectores, como el de los medios de comunicación locales, que celebran el crecimiento de la economía del 2009 respecto a la del año anterior.

Tenemos indicios que nos hacen creer que nuestros grandes clientes corporativos están permitiendo que algunos de sus funcionarios vuelvan a viajar en clase de negocios.

Otros clientes corporativos nuestros cortaron los viajes para reuniones internas. Claro, aquellos que cortaron los viajes parcialmente ganaron, pero los que prohibieron los viajes a hacer negocios pronto descubrieron que si no salían a buscar negocios, su competencia sí lo hacía.

¿Vienen adquisiciones o movimientos?

Bueno, ciertamente el movimiento más importante de Continental es haber pasado de SkyTeam a Star Alliance. Somos la primera aerolínea de las grandes en hacer un cambio de este estilo, una propuesta muy compleja y arriesgada.

La razón para salir de SkyTeam tuvo que ver con la fusión entre Delta y Northwest, pues anteriormente Delta, Northwest y nosotros tomábamos decisiones, pero con la unión de ellos quedábamos como el socio 'junior' del grupo. Otra de las razones para irnos a Star fue que Star Alliance no tenía presencia en Nueva York y nosotros sí; Star no era muy fuerte en América Latina y nosotros sí.

Por otro lado, la alianza de cooperación que tenemos con United Airlines es muy buena, pues no competimos entre sí.

¿Habrá alianzas en América Latina?

Por ahora no, ya que consideramos que nuestra estrategia es la correcta. Por ejemplo, nosotros podemos ver lo que hace Delta 'desde la barrera'; si nos superan, cambiamos nuestra estrategia; si no lo logran, quiere decir que nuestra estrategia funciona bien. Además, una fusión es complicada porque debe existir una integración del personal que no siempre es fácil.

¿Qué cambiará y qué quedará igual bajo su administración?

Lo que no cambiará será el servicio limpio y seguro que estamos brindando; la inversión en aviones modernos y tecnología es lo que queremos que el usuario siga percibiendo: sillas-cama en algunas aeronaves, audio y video on demand, DirecTV y servicios de Internet en pleno vuelo mediante conexiones inalámbricas. O sea que lo que no cambia es la percepción de una aerolínea de talla mundial.

Lo otro que no cambiará es la forma en que nos tratamos dentro de la compañía y la manera en que tratamos a nuestros clientes. Tratamos a otros como queremos que nos traten.

¿Cree que el TLC de E.U. con Colombia ampliará las oportunidades de negocios para la aerolínea?

El libre comercio es bueno para todos y condeno que muchos de nuestros políticos estén en contra del TLC. Eso, junto con la política de cielos abiertos, es excelente para nuestro negocio.

¿Es cierto que en el momento no recibe sueldo y no recibirá sueldo este año si los números no se ponen en negro?

Eso es cierto, y tampoco recibiré bonificaciones. Pero confío en mi equipo para sacar adelante la compañía, pues lo que más quiero es recibir mi sueldo. Por lo pronto, mis hijos no me están exigiendo que les incremente la mesada (risas).

¿Cree que la economía de A. Latina crecerá?

Definitivamente sí. Vemos los TLC de E.U. con algunos países y el impulso de Brasil, por ejemplo. Esto de seguro traerá nuevas oportunidades de negocios, aunque sí nos preocupa cierta inestabilidad política de algunas naciones, como lo que le pasó a Honduras.

¿Cómo ve el futuro de los biocombustibles en la aviación?

Estoy convencido de que es el futuro. Nosotros quemamos 4.000 millones de dólares en combustible al año y la nueva gasolina nos ayudará. Hay que recordar que fuimos la primera gran aerolínea en hacer pruebas de vuelo con biocombsutible, con muy buenos resultados; lo que sucede es que no puedo decir cuándo comenzará a usarse el nuevo combustible de lleno, pues podrían pasar fácilmente 10 años antes de que sea una realidad.
Siga bajando para encontrar más contenido