Dudas sobre la nueva sede de la Contraloría

El costo de la nueva sede de la entidad podría dar para un edificio de 37.000 metros cuadrados.

La nueva sede de la Contraloría tendría entre 33.000 y 37.000 metros cuadrados si quedara en la zona de Salitre o Chicó.

Archivo particular

La nueva sede de la Contraloría tendría entre 33.000 y 37.000 metros cuadrados si quedara en la zona de Salitre o Chicó.

Finanzas
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agosto 26 de 2014 - 04:11 a.m.
2014-08-26

El nuevo contralor General de la República, Edgardo Maya Villazón, anunció que va a adquirir una nueva sede para la entidad que costaría cerca de 300.000 millones de pesos.

Teniendo en cuenta ese valor y los costos de construcción, las nuevas oficinas tendrían entre 33.000 y 37.000 metros cuadrados si las oficinas quedaran en las zonas de Salitre o Chicó o más de 40.000 si estuvieran ubicadas en el centro de la ciudad.
Ese valor es para edificios que cumplan con las mínimas características bioclimáticas y estén dotados (muebles y computadores) y adecuados (techos, lámparas, etc.).

“En este momento, el metro cuadrado está entre 8 y 9,5 millones de pesos en esos sectores. En el centro de la ciudad, los valores están entre 4 y 8 millones dependiendo de las características”, afirma Gloria Bonilla de Almanza, presidenta de la Cámara de la Propiedad Raíz.

Según Maya, antes de diciembre, cuando vence el contrato de arrendamiento en el Centro Comercial Gran Estación II, deberán tener una decisión sobre dónde quedará la nueva sede de los cerca de 4.500 trabajadores de la entidad. Se evalúa desde comprar las actuales oficinas, por la cual se paga un arriendo mensual por 2.515 millones de pesos desde el 15 de julio del 2012, hasta adquirir una nueva infraestructura cuyo costo rondaría los 300.000 millones de pesos.

Recientemente una entidad bancaria construyó una torre de oficinas de 23.250 metros cuadrados y en la calle 26 hay un proyecto para el mismo fin que tendría 28.000 metros cuadrados. “A mí me parece demasiado hablar de más de 35.000 m2, lo que hay que ver es el tipo de instalaciones que se van a comprar”, afirma Bonilla.

Para Andrés Escobar, gerente de la Empresa Nacional Virgilio Barco, encargada de la renovación del CAN, para el Estado siempre será mejor negocio arrendar que comprar, pues como inquilino no tendrá que asumir los costos de mantenimiento.

“Cuando se compra se está endeudando el Estado y al arrendar el administrador del edificio se encarga del mantenimiento de ventanas, ascensores, sistemas de emergencia, control de accesos y redes de comunicaciones, en los que las entidades estatales no tienen la agilidad para reparar y no tienen conocimiento”, dice Escobar.

A la hora de comprar, sugiere calcular dentro de los costos los impuestos y lo que se tendrá que pagar por administración y operación del edificio.

A la hora de rentar, recomienda saber si la entidad tiene o no atención al ciudadano y si debe estar cerca de sistemas de transporte.
La presidenta de la Cámara de la Propiedad Raíz asegura que cuando el espacio a arrendar o comprar es tan grande es mejor hacerlo en obra gris.

“Eso da la oportunidad de negociar y de acondicionarlo como se quiere. Las adecuaciones cuestan más o menos 3 millones de pesos por metro cuadrado”, dice.