‘Ecografía’ al Caribe en busca de petróleo

Los elevados precios del petróleo han impulsado la búsqueda de nuevas reservas de hidrocarburos por todo el mundo. (VER GRAFICO)

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agosto 14 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-14

Las grandes compañías petroleras privadas, así como los países, están destinando grandes sumas de dinero y tecnología para lograr el objetivo. Y en este contexto, Colombia no ha sido la excepción. Por eso podría decirse que la Agencia Nacional de Hidrocarburos, entidad encargada de promocionar la exploración petrolera en Colombia, se ‘lanzó al agua’ y contrató los servicios de la segunda empresa dedicada a hacer estudios de sísmica marina en el mundo en un nuevo intento por mantener la autosuficiencia petrolera. La principal característica de esta compañía francesa, conocida en el mundo como CGG Marina es que se dedica a hacer estudios de sísmica marina mediante el empleo de unos sofisticados equipos que, en un sentido figurado, le hacen una especie de ‘ecografía’ a la geología submarina para saber si hay indicios de yacimientos de hidrocarburos. La búsqueda de petróleo en altamar se está imponiendo. Si bien es más costosa que la que se hace en tierra firme, tiene la ventaja de que es menos sensible a problemas como los de orden público y conflictos con comunidades. Desde hace un par de semanas llegó a Cartagena uno de los buques bandera de esta empresa francesa, el cual se dedicará a hacer labores de sísmica marina sobre un área de 4.000 kilómetros cuadrados en la Costa Atlántica. Con la información que se recolecte, se conformará un banco de datos que servirá a la ANH para sacar a licitación, en unas rondas programadas para principios del próximo año, varias áreas en el Caribe las cuales se espera sean tomadas por empresas para buscar petróleo y gas. Pero traer el barco de CGG, llamado el ‘Polar Venturer’, construido en un astillero noruego en 1986, no ha sido una tarea fácil. Debido al boom exploratorio, mientras que hace dos años contratar un barco de este tipo tardaba apenas 30 días, hoy las cosas son a otro precio, pues si el cliente requiere de sus servicios debe quedar en lista de espera por lo menos un año. Este barco justo acaba de hacer un trabajo similar en el Golfo de México, una de las zonas con mayor prospectividad del planeta. La inversión en sísmica marina, según las directivas de CGG, se ha incrementado entre 35 y 40 por ciento en el último año. Y está particularmente activa en sitios como el golfo, el Mar del Norte y en las costas de Australia e India. Pero el otro factor de peso que influye en la contratación de sísmica marina son los costos. Un día de trabajo de una embarcación como el ‘Venturer’ cuesta unos 60.000 dólares es decir 150 millones de pesos. Pero si requiere un trabajo más especializado y en una nave mucho más sofisticada para hacer sísmica en tercera dimensión, el contrato puede subir a los 15 millones de dólares por mes. En esta ocasión el contrato con la ANH es por 5,5 millones de dólares. De los 85 barcos para hacer sísmica marina en todo el mundo, 13 son de propiedad de CGG los cuales son operados por más de 500 personas de varias nacionalidades y que se van rotando cada cinco semanas. El 12 por ciento de las embarcaciones de esta compañía son de origen noruego, el 22 por ciento ingleses, el 60 por ciento europeos y el 6 por ciento de otros países. “Con la sísmica se reciben indicaciones de dónde está el petróleo porque la existencia de petróleo solo se confirma con la perforación de pozos”, dijo George Buzan, el gerente de negocios de esta compañía cuyo grupo de apoyo logístico se encuentra en Ginebra. El ‘Venture’ está dotado de un equipo de cables enrollados en unos enormes carreteles, que suman al menos 10.000 metros, los cuales en cada metro están dotados de unos sensores (hidrófonos). Antes de empezar su trabajo el barco realiza una planificación inicial por donde se va a desplazar y tiene en cuenta las condiciones ambientales como viento, corrientes, y fauna marina. También las obstrucciones en superficie como plataformas, redes de pesca y otros barcos y los obstáculos debajo de la superficie como arrecifes o barcos hundidos que pudieran interferir con su labor. Según Buzan, la programación previa se hace para asegurar que las operaciones se cumplan con seguridad y que tengan un impacto mínimo sobre el medio ambiente. De hecho, en ocasiones los tiburones atacan los equipos de estos barcos atraídos por los cables que van flotando en el mar. Cuando está en altamar, la tripulación, compuesta por 40 personas de diferentes nacionalidades, dispara desde unos cañones unas enormes burbujas de aire a presión hacia el fondo del mar, las cuales al chocar con el lecho marino producen unas ondas o vibraciones. Estas son recibidas por los sensores que a su vez retransmiten la información a unos equipos de computación que van elaborando un ‘mapa’ submarino. En un solo día, si las condiciones climáticas lo permiten, se pueden recopilar 7 kilómetros de información pues la nave se desplaza a una velocidad de unos 8 kilómetros por hora. Por eso es una tarea de paciencia y solo para los verdaderos amantes de la vida en altamar. La labor de la tripulación del ‘Venturer’ en estos próximos tres meses será tomar datos sobre las formaciones, las cuales serán estudiadas por los geólogos y sus resultados estarán lis-tos en aproximadamente 8 meses. NUEVA INFORMACION SERA CLAVE PARA SACAR AREAS A LICITACION Una vez termine la recopilación de la información ésta se procesa y se le entregara la ANH. La agencia la empleará para crear una especie de banco de datos y sacar una licitación de varias áreas marinas, las cuales les serán ofrecidas a las compañías multinacionales. De hecho Petrobrás, ExxonMobil y Ecopetrol ya se encuentran buscando petróleo y gas en el denominado bloque Tayrona sobre un área de 4,4 millones de hectáreas de la Costa Caribe. Se espera para el 2007 la perforación del primer pozo exploratorio el cual podría confirmar si en realidad la zona es una potencial productora de hidrocarburos. Durante los próximos meses los equipos de geología de las tres compañías definirán cuáles son los mejores lugares para comenzar las perforaciones. Este año la ANH tiene un presupuesto de 159.000 millones de pesos para adquisición de sísmica y estudios generales. 5,5 millones de dólares costará el trabajo de sísmica marina emprendido por el ‘Polar Venturer’.

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