La economía en el 2016: lo único claro es la incertidumbre

El rumbo del dólar, los precios del petróleo, la inflación, las tasas de interés y la demanda interna, los grandes interrogantes.

La economía en el 2016: lo único claro es la incertidumbre

Archivo

La economía en el 2016: lo único claro es la incertidumbre

Finanzas
POR:
octubre 17 de 2015 - 09:03 p.m.
2015-10-17

El 2016 será el año de la incertidumbre para la economía colombiana. Las diferencias entre los pronósticos del Gobierno y los expertos así lo confirman. El Ministerio de Hacienda prevé un crecimiento del PIB de 3,5 por ciento, en tanto que el Fondo Monetario pronostica apenas 2,8 por ciento, y el promedio de los analistas y los centros de investigaciones económicas se ubica en 2,68 por ciento.

Aspectos como la volatilidad del dólar, los precios del petróleo, el aumento de la inflación, el ajuste en las tasas de interés y la desaceleración económica tienen a los empresarios sin saber qué supuestos utilizar para la elaboración de sus presupuestos del 2016.

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, insiste en que el ajuste fiscal propiciado por la caída de los precios del petróleo ya se hizo, pero reconoce que el país está en un periodo de transición que incluye una desaceleración del sector productivo, aunque es optimista en torno a la reactivación industrial, el repunte de las exportaciones y el regreso de la inflación a los niveles del 2013 y el 2014, es decir, alrededor del 3 por ciento.

El ministro de Hacienda estima que en el 2016 no habrá una caída fuerte de la demanda agregada. Asimismo, el gerente del banco de la República, José Darío Uribe, cree que el desempeño para el año que viene será superior al registrado en el 2015, que en concepto de la entidad, se ubicará en 2,8 por ciento.

Sin embargo, un reciente informe elaborado por Bancolombia calcula que el crecimiento del 2015 terminará siendo del 3,1 por ciento y que el año siguiente se verá una cifra del 2,8 por ciento. No obstante, ese último pronóstico podría variar como consecuencia de la ejecución de proyectos de infraestructura, de la recuperación del precio del petróleo y de una esperada mejoría de las exportaciones.

Por otra parte, desde el frente inflacionario, el Banco de la República con su más reciente alza en las tasas de interés, busca evitar que se desanclen las expectativas en el costo de vida y lograr que el aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) regrese el próximo año al rango meta (entre 2 y 4 por ciento).

El Gobierno asegura que la ‘petróleodependencia’ fiscal del país quedó atrás, y lo confirma con la previsión de un déficit en este frente, de 3,6 por ciento para el año entrante. El presupuesto del 2016 se elaboró con base en el precio promedio del petróleo del 2015, es decir, en 55 dólares el barril.

ENTORNO ADVERSO

El panorama de la economía colombiana, el año que viene está marcado por un entorno internacional adverso, debido a la inminente reducción de la demanda de materias primas por parte de China, al lento despegue de Estados Unidos, Europa y Japón, y a la compleja situación registrada en el vecindario: recesión en Brasil y Venezuela, menor dinámica en México, Chile, Perú, Ecuador y Argentina.

En comercio exterior, las esperanzas están cifradas en el efecto positivo de la devaluación del peso, pero hay nubarrones en la demanda. Por ahora, la única señal es la cifra establecida en el presupuesto general del 2016 que fue elaborado con un precio promedio del dólar de entre 2.750 y 2.800 pesos.

En los sectores petrolero y minero las perspectivas sobre la recuperación de los precios son pesimistas.

Los cálculos de la Asociación Colombiana del Petróleo indican que la meta de producir un millón de barriles promedio el próximo año está en riesgo ante la desaceleración de la inversión en exploración.

En el campo energético, hay incertidumbre por lo que pueda pasar con el suministro de energía en el primer trimestre del 2016, cuando el fenómeno de ‘El Niño’ alcance su mayor intensidad.

LA INFRAESTRUCTURA SERÁ EL GRAN MOTOR

El Gobierno espera que el PIB de la construcción de edificaciones crezca entre 6 y 8 por ciento el año entrante, cuando entrarán en ejecución varios programas de vivienda para todos los estratos.

Adicionalmente, el arranque de la construcción de las primeras concesiones viales de cuarta generación se ha convertido en la esperanza para volver a reavivar la economía colombiana.

La ejecución de obras civiles también se sumará al dinamismo proveniente del renglón de la construcción de vivienda y edificaciones. De acuerdo con los cálculos del Ejecutivo, para el segundo semestre del 2016, este componente de la economía crecería a tasas del 20 por ciento lo cual compensará en parte la descolgada minero-energética.

Por el lado de las concesiones viales de cuarta generación, la primera ola de proyectos (que tiene un costo de $12 billones) intervendrá 1.628 kilómetros. A estos planes se suman las 57 Vías de la Equidad que serán ejecutadas por el Invías (esas iniciativas de obra pública ya están siendo adjudicadas). Otro componente del motor de la infraestructura serán las iniciativas bajo la figura de las Asociaciones Público Privadas (APP) de iniciativa particular.

Por su parte, el sector hotelero construirá lo que se aprobó en años anteriores, cuando la dinámica en la solicitud de licencias fue grande debido a que en el 2017 vence la vigencia de la norma que ofrece exenciones a los constructores de este tipo de obras.

Por su parte, el sector hotelero deberá construir lo que se aprobó en años anteriores, cuando la dinámica en la solicitud de licencias fue grande debido a que en el 2017 vence la vigencia de la norma que ofrece exenciones a los constructores de este tipo de obras.