La economía bogotana aguarda su recuperación para este año

Pese a que el arranque del 2015 estuvo caracterizado por una industria deprimida y un comercio sin mucho dinamismo, el PIB de la capital podría recibir el impulso de sectores como la construcción.

La demanda anual de energía de Bogotá cayó 4,4 % en el primer trimestre del 2015.

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La demanda anual de energía de Bogotá cayó 4,4 % en el primer trimestre del 2015.

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julio 06 de 2015 - 02:32 a.m.
2015-07-06

Aunque en el arranque de este año el comportamiento de la economía de Bogotá no mostró su mejor faceta, las perspectivas para algunos sectores durante el resto del 2015 parecen lucir un poco más promisorias, en medio de un entorno caracterizado por los bajos precios del petróleo y la estrechez fiscal. Así lo señala un informe del Banco de la República.

“Las perspectivas (para Bogotá) durante los próximos meses son favorables de acuerdo con encuestas de opinión a industriales y comerciantes, quienes consideran que sus ventas mejorarán”, sostiene el documento llamado Boletín Económico Regional (Bogotá).

Aún así, algunas señales que tiene el Emisor sobre la economía de la ciudad durante este año son preocupantes desde varios frentes. Por ejemplo, entre enero y marzo actividades claves para la capital del país como el comercio y las manufacturas, señala el texto, “mostraron un deterioro considerable”.

Tan solo la producción real de la industria capitalina cayó 4,4 por ciento anual en el primer trimestre. Sin embargo, en la Costa Caribe esta actividad tuvo un repunte del 5,5 por ciento (pese a la caída nacional).

Y aunque la fabricación de vehículos sacó la cara el año pasado por la industria de Bogotá, este año esa actividad se contrajo. Entretanto, por el lado del comercio, factores como la devaluación del peso, la caída de la venta de automotores y el pago del impuesto predial generaron una pérdida en el dinamismo.

Para todo el año, el sector manufacturero bogotano también podría verse perjudicado por la reducción de las ventas externas a naciones como Estados Unidos, Venezuela y Ecuador.

Por otro lado, en materia de comercio, el Índice de Confianza Comercial para Bogotá (elaborado por Fedesarrollo) concluye que aumentó el porcentaje de comerciantes que cree que sus ventas serán mejores en los próximos seis meses.

“No obstante, parte de este panorama podría ser compensado por una actividad constructora que crece”, dice el reporte, el cual señala que el sector constructor ha dado signos de mayor ejecución en obras civiles públicas y en expansión de edificaciones (que en su mayoría no corresponden a vivienda).

“Del crecimiento nacional, Bogotá representa cerca de una cuarta parte. Para nosotros, el punto álgido de la desaceleración fue el primer trimestre y un poco el segundo trimestre de este año”, comentó Juan Pablo Espinosa, gerente de Investigaciones Económicas de Bancolombia, quien estima que de alguna manera en lo que resta del 2015 debería haber factores “que impulsen la actividad económica” de la ciudad.

Entretanto, Eduardo Sarmiento Palacio, director del Observatorio Económico de la Escuela de Ingenieros Julio Garavito, señaló que hay que tener en cuenta que más allá de la dinámica económica de la capital, la economía nacional está siendo afectada por un déficit en la cuenta corriente que “está generando una fuerte contracción de la demanda en Bogotá y también en el país”.

A esto, resaltó, se suma una devaluación del peso frente al dólar que causa que las importaciones que hace Bogotá se encarezcan. “La contracción llegó ya al consumo y al empleo. No hay demanda para soportar la producción de la industria”.

LAS VENTAS DE BOGOTÁ CRECEN 2,6 %

De acuerdo con las cifras que tiene el Banco de la República, en el primer trimestre del año las exportaciones que realizó Bogotá tuvieron un incremento del 2,6 por ciento anual, llegando a US$709 millones (esa cifra es similar a la del 2014).

“El crecimiento se explicó principalmente por el aumento en las ventas de productos farmacéuticos y vehículos”, señala el informe.

En cuanto a las importaciones, estas tuvieron una caída del 6,4 por ciento en el primer trimestre. “Es la primera caída desde el 2009”, señala el documento el cual advierte que ese comportamiento está “asociado con una menor demanda interna y con el aumento del dólar”.

Héctor Sandoval D.

hecsan@eltiempo.com