Economía de E.U. podría evolucionar mejor que lo previsto, señalan nuevos indicadores

La resistencia del consumo anunciada este martes, por ejemplo, hace creer eso a algunos analistas, aunque a mediano plazo las perspectivas son inciertas.

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mayo 13 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-13

Las ventas minoristas bajaron 0,2 por ciento en abril en relación con marzo, pero excluyendo automóviles, el consumo aumentó de hecho 0,5 por ciento, como consecuencia de una recuperación general, principalmente en los sectores afectados por la crisis inmobiliaria, pero también en los de entretenimiento y gastronomía.

Se trata de una señal positiva, porque el consumo representa más de dos tercios del crecimiento estadounidense.

Además, "se puede esperar que las devoluciones de impuestos mejoren la situación en el futuro", subraya Aneta Markowska de la Societe Generale.

El Departamento del Tesoro ya distribuyó más de 27.000 millones de dólares en retorno de impuestos en el marco del plan de reactivación para evitar una recesión, que restituye a los contribuyentes unos 152.000 millones de dólares en 2008.

"Aunque gran parte de esos cheques serán destinados al ahorro o a rembolsar deudas, ayudarán también a sostener la demanda en los cuatro a seis próximos meses. Ello podría permitirnos evitar un trimestre de crecimiento negativo", estimó el economista independiente Joel Naroff.

Varios indicadores reafirmaron el prudente optimismo de los analistas en las últimas semanas. El crecimiento no cayó al rojo en el primer trimestre como muchos temían (manteniéndose en 0,6 por ciento), el sector de servicios se recuperó sorpresivamente en abril y el mercado laboral se degradó menos que lo previsto (20.000 empleos perdidos).

El secretario del Tesoro, Henry Paulson, alimentó este optimismo la semana pasada afirmando que "lo peor debería haber quedado atrás" en la crisis del crédito hipotecario a riesgo (subprime).

Los mercados aplaudieron: luego de registrar en abril su mejor mes desde octubre, la bolsa de Nueva York continuó progresando marcadamente en mayo, con un alza de 2,45 por ciento del índice Dow Jones desde comienzos del mes. El dólar, por su parte, comenzó a invertir su tendencia a la baja.

Advertencias contra optimismo excesivo se multiplican

Este martes, el presidente de la Reserva Federal (Fed) Ben Bernanke afirmó que los mercados financieros están "todavía lejos de su estado normal".

A principio de mayo fue el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, quien expresó su temor de que las buenas cifras sobre la economía estadounidense fueran una efímera "hoguera de paja".

En efecto, varios factores invitan a la prudencia. La confianza de las familias continúa restringida, los precios del petróleo vuelan de récord en récord y el sector inmobiliario, que originó la crisis, todavía no logra ver la luz al final del túnel.

Según cifras de agentes inmobiliarios publicadas este martes, el precio promedio de las viviendas individuales bajó 7,7 por ciento en el primer trimestre (en ritmo anual).

Los analistas estiman, en consecuencia, que la mejoría podría ser de corta duración.

"Aunque el plan de reactivación sostendrá sin duda el crecimiento en el segundo y tercer trimestre, es difícil decir si imprimirá un dinamismo durable a la economía", advirtió Rishi Sondhi, del banco RBC.

Muchos prevén un fin de año difícil para la economía estadounidense.

"La resaca será desagradable luego del plan de reactivación, con un consumo mínimo en el último trimestre de este año y en el primero del año próximo", pronosticó, por su parte, Brian Bethune, de Global Insight.

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