¿Una economía globalizada?

Con muchas expectativas los empresarios colombianos empezamos a ver un nuevo horizonte de la economía nacional.

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septiembre 27 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-09-27

Una serie de eventos económicos se han venido suscitando a nivel local, muchos de ellos jalonados por la globalización que estamos viviendo. Vale citar, por ejemplo, el haber obtenido la calificación de grado de inversión de nuestra economía. También estamos a la cabeza de los Civets (Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía y Sudáfrica), un grupo de países de economía emergente y muy similar, de la que se espera que en la próxima década dé mucho de qué hablar. Para poder hacer tangible esta situación que vivirá Colombia, hay que revisar lo que ha sucedido con Brasil. Cerca de una década atrás, y con mucha incertidumbre, vimos la entrada de nuestro gigante vecino al grupo Bric (Brasil, Rusia, India y China). Producto de esta catalogación, se volcaron los ojos de muchos inversionistas a ese país, y parte de esto se ha venido demostrando con el crecimiento económico no sólo de Brasil, sino de las demás naciones miembros del Bric. Es de anotar que, luego del boom de la economía nacional y el redescubrimiento de Colombia como parte de los nuevos mercados objetivos globales, se empieza a lidiar con problemas colaterales. Uno de ellos es la revaluación, sobre todo para nuestro país, que en los últimos años ha procurado tener una balanza comercial positiva. Recientemente, el Gobierno anunció que nuestra economía empezaba a presentar los primeros signos de una enfermedad holandesa. Es cierto, el apetito de los inversionistas en la extracción de los recursos naturales no renovables colombianos viene creciendo en forma generalizada. Sin duda la economía nacional está recibiendo mucha inversión extranjera, pero ¿estamos preparados para liderar y afrontar negociaciones de alto nivel? Uno de los principales problemas que estamos observando es que los inversionistas internacionales 'globalizados' vienen con un nuevo lenguaje financiero, el famoso IFRS (Normas Internacionales de Información Financiera), que no es más que unos principios financieros y contables totalmente distintos a los colombianos. Una de las principales barreras en las negociaciones con los nuevos inversionistas es la presentación de la información financiera actual versus la que requieren ellos para la toma de decisiones. Es aquí donde se presenta el primer reto de los empresarios colombianos: explicar las diferencias entre ambos principios -algo difícil para los tomadores de decisiones-, pues poco o nada conocen de las IFRS. Entre tanto, se pierde tiempo y oportunidad en la toma de decisiones.HELGON

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