La economía de Japón se aleja de EE.UU.

Las exportaciones a Asia impulsan su crecimiento. Pero una recesión estadounidense podría impactar duramente al país.

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noviembre 26 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-26

 El crecimiento de Japón es cada vez más dependiente de las exportaciones y de la inversión corporativa necesaria para fabricar los productos que se envían al exterior. Esto podría convertirse en un problema a medida que se vislumbra la posibilidad de una desaceleración de la economía de Estados Unidos, que durante décadas ha sido el mayor mercado exportador de Japón.

Sin embargo, el país asiático podría estar parcialmente protegido debido a un cambio de largo plazo que se ha producido en sus relaciones comerciales.

Aunque aún depende de las exportaciones, la economía japonesa es menos dependiente de Estados Unidos que antes. En 2000, 30% de las exportaciones japonesas fueron a Estados Unidos.

Este año sólo será 20%, probablemente menos de lo que Japón exporta a China, incluyendo Hong Kong. Este cambio significa que  si la economía estadounidense se desacelera, el crecimiento de Japón "será más difícil, pero no catastrófico", afirma Richard Jerram, economista de Macquarie Securities, una firma de corretaje.

Es probable que los efectos se vean el 13 de noviembre, cuando el gobierno japonés anuncie las cifras del Producto Interno Bruto, la medida más amplia de la actividad económica, para el trimestre
de julio a septiembre. El débil consumo sumado a una marcada caída en la inversión inmobiliaria probablemente causó que la demanda doméstica se redujera, afirman los economistas. Pero es muy posible que las exportaciones ¿principalmente aquellas a
otros países de la región¿ más que compensen por ello. Así, se  calcula que el crecimiento anualizado se sitúe entre 1% y 1,5%.

La manera en que Japón navegue por una posible desaceleración estadounidense y sus efectos globales será crucial para la salud económica de largo plazo de la segunda economía más grande del mundo.

Un retorno a las recesiones que plagaron a Japón durante los años 90 significaría que el país importará menos productos y servicios, reduciendo así una importante contribución al crecimiento económico global.

A largo plazo, y a medida que la población japonesa envejece y se reduce, sus empresas necesitarán generar una mayor tajada de sus ganancias en el exterior para continuar su crecimiento.

De hecho, las automotrices japonesas ya pierden dinero en su mercado local, mientras que en Estados Unidos se hacen con una participación de mercado cada vez mayor.

Ajustados a otras economías Una razón importante por la cual las exportaciones japonesas se han alejado de Estados Unidos es que las fortalezas industriales del país se ajustan bien a la demanda de economías de rápido crecimiento de Asia, tales como la maquinaria necesaria para equipar fábricas y equipos para construir carreteras y edificios.

Komatsu Ltd., el segundo mayor fabricante de maquinaria de construcción, después de la estadounidense Caterpillar Inc., es una de las compañías japonesas más dependientes de los mercados internacionales, debido a que los recortes en el gasto público han reducido sus ventas domésticas en 15% en los últimos 15 años.

Ahora, sus ventas dependen de la actividad de construcción fuera del país, la cual ya ha sido golpeada en Estados Unidos por los problemas del mercado de hipotecas de alto riesgo o subprime.

Komatsu espera que el mercado estadounidense para máquinas de construcción y minería caiga entre 15% y 20% este año. En octubre, Caterpillar redujo su predicción de ganancias para este año debido a esas condiciones de mercado.

El presidente de Komatsu afirma que el bajón en la demanda estadounidense se compensará con creces por el aumento de la demanda en China y el sudeste asiático. Así, la compañía espera registrar ventas récord este año, después de registrar ingresos de US$16.550 millones en el año fiscal terminado el 31 de marzo, un aumento de 17% frente al año anterior. Sus exportaciones a Asia generan ahora más del doble que aquellas a Estados Unidos.

"Incluso si el mercado estadounidense cae, no afectará en mucho nuestras ganancias", dice Kunio Noji, el presidente de la empresa.

Komatsu, al igual que muchos fabricantes japoneses, basa sus planes futuros en la premisa de que estas condiciones continuarán a largo plazo. El problema del triángulo Una preocupación para la economía japonesa es que su comercio podría descansar en un "triángulo". Es decir, si los consumidores estadounidenses dejan de comprar bienes fabricados en China, por ejemplo, entonces las industrias chinas no necesitarán importar tanta maquinaria japonesa para construir y equipar sus fábricas.

Este asunto es cada vez más urgente, ya que las exportaciones japonesas contribuyen cada vez más al Producto Interno Bruto del país. En 2000, contribuían con 10%, y este año con 16%. Esto significa que si Estados Unidos arrastra al resto del mundo hacia una recesión, la economía japonesa se verá más vulnerable que nunca.

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