La economía peruana es la que más se destaca entre sus socios de la Comunidad Andina

Si bien Colombia ha sido el que más jugo le ha sacado a la integración, contando los 30 años en los que Venezuela hizo parte de ella, es ese país el que sobresale por su alto crecimiento.

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mayo 24 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-24

También lo hace por su afianzada relación económica y comercial con el Asia-Pacífico, por unos destinos exportadores más diversificados, por los tratados de libre comercio que ha firmado en los últimos años y por unas finanzas públicas saneadas.

Perú nunca aceptó cambiar su arancel plano por el Externo Común andino (AEC) definido hace 15 años, lo que seguramente le permitió avanzar en el fortalecimiento de su economía. En la práctica el AEC no ha funcionado y hoy está suspendido.

A pesar de que la zona de libre comercio andina entró en vigencia en 1993, Perú terminó de incorporarse a ella apenas el primero de enero del 2006.

En las conflictivas negociaciones de un TLC con la Unión Europea, las autoridades peruanas abanderaron, con el apoyo de Colombia, el cambio del esquema bloque a bloque por uno bilateral, que, junto con el acuerdo negociado por los dos países con Estados Unidos, ha sido el detonante de la crisis actual y al cual se oponen radicalmente Ecuador y Bolivia.

No obstante su enorme potencial, el intercambio comercial colombo-peruano es relativamente modesto: algo más de 1.500 millones de dólares en el 2008, el más alto de la historia y favorable a Colombia. Las exportaciones al mercado peruano fueron apenas el 2 por ciento del total despachado al mundo. La cifra se repite para el caso de las importaciones.

Los bajos montos de inversión mutua y el comercio podrían encontrar un clima más propicio y crecer si la CAN logra relanzarse en junio próximo con una nueva agenda, en la que, como señala Luis Guillermo Plata, lo social y ambiental ganarán peso.

Comunidad en condiciones difíciles

Colombia, Bolivia, Ecuador y Perú -junto con Chile- fundaron hace 40 años el Pacto Andino y hoy pesa sobre sus hombros la responsabilidad de rescatar y profundizar el proceso de integración más añejo del continente americano, que atraviesa el momento más tormentoso y complejo de estas cuatro décadas.

Colombia y Perú han fungido como los hermanos mayores de Ecuador y Bolivia, considerados de menor desarrollo relativo, pero apenas 'por ratos' se han mostrado como una familia verdaderamente unida, que en los últimos años ha agravado sus diferencias por la particular forma de apreciar la globalización y emprender acciones para hacer parte de ella o enfrentarse a su paso arrollador.

A tal punto han llegado esas diferencias que han obligado a que la Comunidad Andina (CAN), como se llama hace 13 años, se esté repensando y, probablemente, hacia mediados de junio, en Lima, los cuatro presidentes le marquen un nuevo rumbo. La CAN, observa su Secretario General, Freddy Ehlers, irá para donde los países quieran conducirla.

"Nuestro mensaje es de integración completa apoyada en la institucionalidad que se ha creado y profundizar en temas como el social y ambiental", dice el ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata.

Ecuador tensiona de nuevo la cuerda

En un pronunciamiento inesperado, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró el sábado que no aceptará los términos en que se está negociando el acuerdo comercial con la Unión Europea.

Así, Ecuador se acerca nuevamente a la posición de Bolivia y, de nuevo, los dos hermanos menores en la CAN volvieron a conformar un minibloque.

Ecuador, el tercer mercado de Colombia, enfrenta varios problemas simultáneos con los andinos: desde el año pasado rompió relaciones diplomáticas con Bogotá; a Bolivia no le ha caído en gracia que lo haya abandonado para sumarse a las negociaciones del TLC con Europa.

Como sus dólares escasean, en enero Ecuador elevó los aranceles a todas las importaciones y eliminó las preferencias arancelarias a sus socios de la CAN; esta aceptó la primera medida al tiempo que le pidió restituirles las gabelas a Colombia, Bolivia y Perú.

Lima aboga para que se derogue la medida completa mientras que Bogotá aspira a que se cumpla la orden del organismo regional. Quito mantiene su decisión. La CAN se pronunciará por tardar el 25 de junio cuando, se supone, los presidentes de los cuatro países ya deberán haber aprobado la nueva agenda del proceso de integración andino.

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