Ecopetrol halla cráneo de dinosaurio marino en Sáchica (Boyacá)

Se trata de un depredador marino de grandes dimensiones que habitaba los océanos hace 120 millones de años.

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marzo 18 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-18

Un cráneo de 2,7 metros de longitud, perteneciente a un dinosaurio marino, fue hallado en inmediaciones del municipio de Sáchica (Boyacá) por investigadores de la Universidad Nacional contratados por Ecopetrol para estudiar la zona por donde pasará el Poliducto Andino.

El cráneo, descubierto el pasado 5 de marzo, es el segundo hallazgo arqueológico de esta obra. El primero fue en febrero pasado, en inmediaciones de Villa de Leyva. Allí se encontraron las dos aletas posteriores, la cadera y la cola de otro pliosaurio. Cada aleta mide cerca de 1,50 metros.

La compañía informó en un comunicado que hasta el momento se sabe que el animal del nuevo hallazgo habitó hace cerca de 120 millones de años las aguas del mar interior que existía en lo que hoy es el centro de Colombia. Se calcula que su cuerpo completo podría medir algo más de 7 metros.

Los trabajos contratados por Ecopetrol con la Universidad Nacional, en el marco de su política de Responsabilidad Social Empresarial, tienen por objeto hacer la prospección arqueológica para el Valle de Leyva, por donde pasará un tramo del poliducto que va de Sutamarchán (Boyacá)  a Monterrey (Casanare), con una extensión de 132,5 kilómetros.

La petrolera ha mantenido informadas a las autoridades y comunidades del área de incidencia no solo de los estudios de arqueología sino de los estudios de impacto ambiental, los procesos constructivos, la inversión social y la licencia ambiental 2021 expedida por el Ministerio de Ambiente en octubre de 2009 para construir el Poliducto Andino.

De igual forma, los restos fueron protegidos por los expertos con todas las especificaciones técnicas requeridas para ello: cobertura con 'chaquetas' de yeso que evitan la pérdida o ruptura de alguna pieza. El cráneo se encuentra en la Casa de la Cultura de Sáchica.

El hallazgo

Actualmente no existe algo similar con que se pueda comparar a estas grandes bestias marinas. Sus aletas, cuatro en total, eran enormes en relación con el resto del cuerpo, lo que les permitía moverse rápidamente. La cabeza, por su parte, correspondía a casi la tercera parte del animal. Su mandíbula gigantesca, con dientes afilados y puntiagudos, demuestra que eran depredadores. El último eslabón en la cadena alimenticia.

Según Ecopetrol, hasta ahora los expertos no han determinado si los restos encontrados corresponden a animales jóvenes o adultos. Solo se conoce que, por la época en la que se cree que existieron, dominaban el mar. Y así lo siguieron haciendo durante los siguientes 60 millones de años hasta cuando se dio la extinción.

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