Ecopetrol: Nada es obstáculo para crecer

Además de incursionar en la bolsa, tanto en Colombia como en Nueva York, ha hecho importantes alianzas estratégicas para explorar en promisorias áreas localizadas en Brasil y en el Golfo de México.

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mayo 28 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-28

Con la modestia que lo caracteriza, el presidente de Ecopetrol, Javier Gutiérrez, se toma un buen tiempo para responder y explicar que quizás la admiración despertada por la compañía que dirige se debe a un conjunto de factores que van desde su incursión en la bolsa hasta su proceso de internacionalización, aunado al buen momento de precios que le permitió moverse rápidamente.

"Indudablemente una de las cosas que está influyendo en esa admiración es la salida a bolsa tanto en Colombia como en Nueva York, porque ello está ligado a un esfuerzo y un trabajo importante por todo lo que ello acarrea", dice el directivo quien en tono jocoso advierte que en esta ocasión él debería tener el derecho a ser el entrevistador.

Ecopetrol se convirtió en la empresa más admirada según la encuesta de Datexco para PORTAFOLIO sobre Clima Empresarial.

El debut de la mayor compañía del país en Wall Street coincidió con la peor turbulencia financiera internacional, derivada de la crisis desatada en Estados Unidos.

Mientras Gutiérrez tocaba la campana en la bolsa en compañía de miembros de la junta directiva, los mercados se derrumbaban ante las noticias de las quiebras de más bancos hipotecarios en la mayor economía del planeta.

Hoy la acción de Ecopetrol es una de las preferidas en la Bolsa de Valores Colombia y ha comenzado a cobrar interés dentro de los inversionistas especializados, pues muchos de ellos no descartan que la otrora parsimoniosa empresa estatal, se convierta en la nueva estrella de las petroleras occidentales.

Otra de las cosas por las que ha brillado Ecopetrol en el último año ha sido por la agresividad con que ha emprendido su internacionalización al hacer millonarios negocios, los cuales no han escapado a ciertas críticas, pero que están enfocados en lograr esa codiciada meta de conseguir un millón de barriles en el 2015.

Esa meta además de posicionar a Ecopetrol como un gran jugador dentro del contexto latinoamericano, también se convertirá en un blindaje para el país, porque se alejará la pérdida de la autosuficiencia petrolera, uno de los mayores temores de cualquier economía acostumbrada a obtener la mayor parte de sus ingresos de las ventas de petróleo y derivados.

"De todas maneras hay muchas cosas que faltan por hacer y nosotros somos conscientes que hay personas que cuestionan hasta dónde las decisiones que hemos tomado han sido las mejores", insiste Gutiérrez, quien no desaprovecha la oportunidad para destacar el talento humano de la compañía, el cual es piedra angular de esa admiración que hoy tiene el empresariado colombiano.

En un abrir y cerrar de ojos, la compañía ha emprendido un plan de negocios que incluye la compra de una petrolera en Colombia, la mitad de otra en Perú, la mayoría de la propiedad del oleoducto más importante del país, así como la ejecución por su cuenta de la ampliación de la Refinería de Cartagena, luego de la finalización de la sociedad con Glencore.

Pero además ha hecho un importante número de alianzas estratégicas con otras petroleras del mundo para explorar en promisorias áreas localizadas en Brasil y en el Golfo de México.

"Creo que también es de destacar la manera como Ecopetrol ha hecho sus esfuerzos para mantener la consolidación de sus negocios y operaciones, que son cosas que se alcanzan a percibir y especialmente en medio de la situación por la que se está pasando", subrayó el directivo.

No cabe duda que la petrolera, de la cual hoy son accionistas al menos 480.000 colombianos, ha recibido un empujón con vientos de cola por cuenta de los elevados precios del crudo, que le acompañaron durante la mayor parte del 2008, y la llevaron a obtener utilidades históricas por 11,63 billones de pesos, las cuales difícilmente se volverán a repetir en el corto plazo.

De eso es consciente Gutiérrez y por eso no duda en afirmar que el reto será mayor, pues habrá que duplicar la energía para poder compensar, en parte, una coyuntura bien diferente como la que presenta este incierto 2009. "Eso lo que implica es que tendremos que trabajar duro y largo", dijo.

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