Editorial / Acciones en subida

A lo largo de las últimas semanas, la Bolsa de Valores de Colombia ha tenido una dinámica que envidian otros sectores de la economía.

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mayo 20 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-20

A lo largo de las últimas semanas, la Bolsa de Valores de Colombia ha tenido una dinámica que envidian otros sectores de la economía. Y es que no sólo la baja en las tasas de interés ha renovado el apetito por los títulos de deuda, tanto pública como privada, sino que las acciones han despertado del letargo en el que venían desde el año pasado. Debido a ello el índice Igbc ha ganado 24,1 por ciento desde su nivel mínimo del 2009, alcanzado a mediados de enero. Al mismo tiempo, los promedios de negociaciones diarias se han disparado al triple de los de hace un mes, como lo demuestra el caso de ayer, cuando las transacciones accionarias alcanzaron 201.059 millones de pesos.

La recuperación que ha evidenciado el mercado de dichos papeles a lo largo de las últimas semanas suena, a todas luces, sorpresiva. No sólo la producción nacional está de capa caída como consecuencia de la crisis mundial, sino que el crecimiento económico colombiano podría ser negativo o cercano a cero este año. Por otro lado, el desempleo va al alza, mientras que el talante de consumidores y empresarios es pesimista. Pero la realidad es innegable. Hay euforia con respecto a los títulos de renta variable y los especialistas tienen varias razones para justificar lo sucedido.

La primera es que la recuperación de los mercados externos y su respectivo efecto contagio, favorece la percepción de que lo peor ya pasó en el mercado internacional. Este factor ha reducido las tasas de descuento en las valoraciones de los activos, algo que influye directamente sobre los precios de las acciones. Desde Hong Kong hasta Wall Street, las bolsas se han recuperado y los criterios de fijación de precio ayudan a empresas como las colombianas, frente a otras que les son comparables en diversas latitudes. Si bien cada realidad individual es particular, en el caso de las compañías locales muchas mantienen, además, cifras atractivas, incluyendo solidez patrimonial y utilidades.

Por otra parte, a pesar del fuerte coletazo que han sentido los colombianos en carne propia, muchos inversionistas han registrado lo dicho por diversos analistas, incluyendo los técnicos del Fondo Monetario Internacional. Según estos, a Colombia le irá mejor que al promedio regional y su economía está dentro de aquellas que podría recuperarse más rápido, una vez las cosas regresen a una relativa normalidad. Informaciones como la concerniente al crecimiento de la producción industrial en marzo contribuyen a alimentar esa visión. En la misma línea están los aumentos en los precios del petróleo que influyen sobre los resultados de Ecopetrol, la compañía más representantiva de la bolsa nacional.

Tampoco hay que desechar el impacto de la política expansiva del Banco de la República, que sigue generando expectativas de nuevos recortes en las tasas de intervención de la entidad. Bajo esa óptica los papeles de renta fija, como los certificados de depósito a término, han perdido cierto atractivo, pues la suma de dividendo y valorización potencial de las acciones se ve más llamativa. Esto influye fuertemente sobre las personas naturales que venían de rentabilidades en papeles por encima del 10 por ciento a un año y actualmente sólo reciben cerca de un 6 por ciento.

Los analistas también mencionan los excesos de liquidez en el mercado, generada por los vencimientos y pago de cupones de Deuda Pública (TES) por aproximadamente 5.4 billones de pesos.

A pesar de ser un evento previsible, parte de esos fondos se han destinado a órdenes de compra de acciones, de gran volumen.

Un último factor que no deja de ser importante es el peso de los fondos de pensiones, cuyo portafolio se encuentra en fase de crecimiento. Para los conocedores, dichos inversionistas institucionales son prácticamente una red que sostiene el mercado al caer y que ayuda a impulsarlo en las subidas.

La pregunta que muchos hacen, por supuesto, es si, como ha ocurrido algunas veces en el pasado, los mayores precios de las acciones anticipan una recuperación pronta de la economía.

Aunque la respuesta sólo se sabrá con el tiempo, hay quienes creen que eso es así. Eso sin desconocer que la reciente recuperación está dejando a los inversionistas con posibilidad de recuperar lo que hace un año consideraban perdido: tanto la confianza en el mercado accionario, como su capital. 

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