En EE.UU., incluso los inversionistas más leales abandonan la bolsa

En EE.UU., incluso los inversionistas más leales abandonan la bolsa

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noviembre 25 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-25

Eugene Hibbs, un programador de computadoras semiretirado de California, se ha dado por vencido con los mercados.

"Simplemente ya no tengo más el estómago para soportarlo", afirma Hibbs, de 66 años.

Por Ianthe Jeanne Dugan, Diya Gullapalli y Annelena Lobb
A comienzos de año, tenía todas sus inversiones en acciones. A medida que las bolsas se derrumbaron, cambió a los commodities. Luego las inversiones en commodities
comenzaron a deteriorarse, así que se pasó a los fondos mutuos. "Pero estaban llenos de Fannie Mae, Freddie Mac y otras firmas dudosas, así que también me olvidé de los fondos mutuos". Ahora, Hibbs apuesta a los bonos del Tesoro de Estados Unidos.

En Sterling, Virginia, Chris Hess, un cirujano plástico de 41 años, también se cansó. Luego de que su portafolio de US$1 millón perdiera cerca de 60% de su valor este año, vendió todas sus acciones y ahora conserva su capital en renta fija de corto plazo.

En todo EE.UU., hasta los inversionistas más valientes están abandonando el modelo de inversión más tradicional: el mercado bursátil. Hasta hace poco, muchos seguían el viejo consejo de que hay que esperar por un rebote. Ahora, muchos están perdiendo la fortaleza para esperar, pese a que el mercado ha dado señales de recuperación en los últimos días. "Jamás voy a recuperar mi dinero", se lamenta Hess, agregando que ya no cree en la máxima "comprar y mantener".

Muchos asesores profesionales de inversión continúan defendiendo esa filosofía, a medida que buscan detener la ola de clientes que abandonan las bolsas. Racional o no, varios inversionistas dicen que no les queda otra alternativa que desistir.

En el caso de Hess, por ejemplo, su negocio se está debilitando porque varios clientes están cancelando sus cirugías cosméticas. Su banco, en tanto, le informó recientemente que ya no le extendería una línea de crédito respaldada por el valor de su vivienda. Hess y sus colegas cirujanos están todos nerviosos, dice. "¿Vamos a poder pagar la hipoteca el próximo mes?".

Hasta hace casi dos semanas, Rory Olson tenía cerca de 90% de su cartera de inversiones en acciones, incluyendo títulos de General Electric, Citigroup, Johnson & Johnson y Exxon Mobil. Luego, en 36 horas, vendió todo. Olson, de 49 años, es el presidente ejecutivo de Stock-Trade Group, una firma de Montreal que opera una plataforma de simulación del mercado bursátil. Pero las pérdidas cada vez más profundas en su portafolio en el mundo real, que vale "millones de dólares", se han vuelto demasiado costosas. Perdió 38% de su valor en los últimos 14 meses.
"Vi los mercados cayendo en picada, los economistas hablando de una recesión larga y dura y los expertos abandonando el barco", dice. "Consideré todo eso y pensé: ¿qué estoy haciendo aquí?".

Muchos profesionales están intentando combatir la tendencia. La firma de inversión Gerstein Fisher organizó la semana pasada un seminario en Nueva York para 400 clientes cuyo tema era "Luchando contra el reflejo de huir". Un experto en comportamiento financiero trató de explicar cómo uno puede mantener la racionalidad en el actual mercado y cómo las emociones pueden impactar la toma de decisiones. Los gestores de fondos mutuos también están actuando. "No entre en pánico y venda todo su portafolio", recomendaba T. Rowe Price a sus inversionistas en un mensaje reciente.

Sin embargo, parece que los mensajes de tranquilidad no están convenciendo a los inversionistas más leales a las bolsas. Denise Zoros sabe lo que es cambiar de opinión.

La agente de hipotecas de 53 años recuerda cómo los mercados se recuperaron en 1987 y pensó que esta vez ocurriría lo mismo. Así que estuvo comprando acciones a medida que el mercado se iba desplomando en los últimos meses, con la idea de que sería "la mejor oportunidad de compra en años". Ahora, tiene el 100% de sus inversiones en acciones. El viernes, Zoros, ya sin vigor,
intentó conservar la fe al ir de caminata y escuchar un audiolibro con la nueva biografía del magnate Warren Buffett, The Snowball: Warren Buffett and the Business of Life (algo como La bola de nieve:

Warren Buffett y el negocio de la vida). "Él dice que hay que volverse codicioso cuando otros están nerviosos", afirma Zoros. "Pero creo que ya no puedo seguir haciéndolo. Estoy casi tirando la toalla".

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