El efecto Piñera: la oportunidad

No serán pocas las veces que en los próximos años se verán en Colombia transacciones que involucren inversión chilena.

POR:
enero 28 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-28

Amanecer del 18 de enero en Santiago de Chile, con la expectativa por conocer de primera mano el análisis del triunfo de Sebastián Piñera, primer presidente electo de Centro Derecha en los últimos 52 años en ese país. Camino al hotel, el conductor del vehículo responde con seguridad, que el nuevo gobierno hará énfasis en el bienestar de la clase media, parcialmente en un segundo plano por los años de gobierno de la Concertación, que según él mismo, centró la atención en los más pobres y en el incentivo de la gran empresa.

Tras dos días de interacción con diversos agentes y un profundo análisis de las expectativas sobre el futuro y orientación del nuevo gobierno, resulta gratificante encontrar una economía con principios sólidos y claridad sobre sus siguientes pasos. Son 20 años continuos de una línea consistente de política económica y social, enmarcada dentro del principio de la libertad de empresa y la racionalidad de un estado liviano, eficiente y moderado.

Paradójicamente, aun así parecerían no ser suficientes los logros, y sorprende que Piñera anuncie que liderará "un Estado fuerte y eficiente, con mucho músculo y poca grasa", y "un gobierno que reestablezca la cultura de hacer las cosas bien".

Las metas son claras. El primer objetivo es recuperar la senda del crecimiento promedio anual a niveles del 6%, con lo que el país espera sustentar la creación de un millón de nuevos empleos y así superar la extrema pobreza en el 2014 y la pobreza hacia el 2018. El mismo Piñera afirma que con su elección se termina la transición hacia la democracia y se inicia el cambio al desarrollo, a lo que los analistas le dan la razón y coinciden en que al finalizar esta década el país podrá considerarse desarrollado y convertirse en la primera nación de la región en lograrlo. El clima de negocios es propicio y el terreno fértil. La participación privada en desarrollo de proyectos de infraestructura seguirá su marcha, por lo que se espera una mayor vinculación de inversión privada en proyectos con características similares al desarrollo inmobiliario del Centro de Justicia de Santiago, ejecutado con recursos privados bajo un esquema de concesión pura.

No obstante, Chile enfrenta limitaciones que su propio estado de desarrollo le imponen. El país presenta síntomas propios de nación industrializada y se encuentra frente al envidiable fenómeno de que hay más recursos disponibles que negocios para invertirlos. Este desequilibrio entre ahorro y oportunidades de inversión, hace que haya la disposición de grupos chilenos a explorar oportunidades comerciales fuera de sus fronteras. La experiencia reciente lo demuestra.

En ese contexto, para el clima de negocios en Colombia la elección de Piñera representa una extraordinaria oportunidad. Su designación permite fortalecer la contención de la tendencia política contraria a la libertad de los mercados que profesan los países del eje del atraso conformado por Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua. Sin duda, al mirar los inversionistas extranjeros hacia este lado del planeta, encontrarán en Chile un destino seguro, pero con limitadas oportunidades para sus intereses y en Colombia, una nación con el potencial que genera una base de 45 millones de habitantes -tres veces la población chilena- y la oportunidad derivada del hecho que la mayoría de indicadores que miden los niveles de consumo se encuentran por debajo de países emergentes y no en pocos casos, de sus inestables pares regionales.

No serán pocas las veces que en los próximos años se verán en Colombia transacciones que involucren inversión chilena. Desde el país austral se ve a este país caribe como un destino seguro y rentable para su ahorro. Sin duda la amistad personal del presidente electo con el presidente Uribe refuerza esta confianza. Así, en cabeza de éste o de quien sea elegido por seguir sus banderas, los siguientes cuatro años serán seguramente tiempo para el estrechamiento de una alianza que nos brindará el beneficio que le trae a un buen estudiante hacer grupo con el mejor de la clase: se aprende, se trabaja y se dan los resultados.



csoto@valfinanzas.com
Siga bajando para encontrar más contenido