Eike Batista, uno de los más ricos del mundo según Forbes, ya 'no convierte en oro todo lo que toca'

El reconocido multimillonario brasileño "sufrió" cuando debió interrumpir la oferta de acciones de OSX Brasil, su naciente empresa de astilleros y servicios petroleros.

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marzo 19 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-19

Aún así, la compañía consiguió 1.600 millones de dólares mientras el hombre más rico de Brasil veía como su inversión en la empresa se multiplicaba por 100, al menos en el papel. Los nuevos accionistas de OSX apuestan a que el valor seguirá subiendo.  

El precio resultó dañado y el lanzamiento resultó poco prometedor, con una baja cercana a dos tercios frente al objetivo inicial de recaudación de fondos, pero no será un gran revés para Batista.

El ex campeón de carreras de lanchas tiene ahora una participación valorada en unos 3.500 millones de dólares, considerando el precio de la oferta, tras aportar sólo 35 millones de dólares de su efectivo a OSX.

Batista, quien ya está en el octavo lugar entre los millonarios del mundo, podría subir lugares en el ranking el próximo año gracias a esa ganancia.

Tampoco el astillero sufrirá demasiado. Batista había acordado colocar 1.000 millones de dólares más de su propio dinero si OSX no conseguía los fondos que buscaba.

El compromiso, más el dinero que levantó en la oferta, será suficiente para financiar los planes de inversión de la empresa de aquí hasta el 2013.

La menguada demanda de acciones de OSX refleja, no cabe duda, su falta de ventas y ganancias, pero los nuevos accionistas tienen razones para apostar.

OSX tiene una larga cartera de pedidos de 48 plataformas petroleras de OGX, la empresa de exploración de Batista; además sopla a favor el deseo del Gobierno de Brasil de promover una industria local de astilleros.

Dicho eso, OSX no tiene tiempo que perder. La actividad de perforación en Brasil está aumentando rápido tras los enormes descubrimientos de petróleo en aguas profundas en años recientes. El astillero de OSX no estará listo hasta fines del 2011.

Por la prisa resulta probable que Batista tenga que meter la mano en el bolsillo, como prometió.

No obstante, considerando los 270.000 millones de dólares de inversión petrolera que se esperan en Brasil en una década, no habría escasez de negocios para la firma.

Los inversores pueden esperar, fundadamente, que los antecedentes de Batista consiguiendo beneficios sirvan de algo y que, gracias a la reformulación de los términos de la OPI, él mismo tenga que respaldar las necesidades de financiamiento de la empresa por un tiempo.

Existe el riesgo, en el corto plazo, del inflado mercado brasileño, pero a la larga la naciente firma de Batista puede demostrar ser una apuesta decente.

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