Los ejecutivos: a cambiar sus hábitos

El sedentarismo se ha convertido en uno de los grandes aliados de la enfermedad y el malestar de muchos ejecutivos. Además de que tiene graves consecuencias, se une a otros factores como un nivel de estrés muy alto y a desórdenes alimenticios marcados.

POR:
mayo 26 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-26

Todo junto va a acarrear problemas de salud sumamente graves, como obesidad, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes, osteoporosis, depresión y ansiedad, gastritis y ulcera gástrica, entre otras. Por eso, la idea es cambiar los hábitos de vida y darle al ejercicio un lugar preponderante. Este, practicado de forma regular, previene la aparición de enfermedad coronaria e hipertensión; incrementa el consumo de oxígeno, baja el colesterol malo (LDL) y aumenta el bueno (HDL); previene la aparición de diabetes y de algunos tipos de cáncer, como el de colon y próstata, en el hombre; seno y endometrio, en la mujer, como lo sugieren muchos estudios realizados al respecto. También, ayuda a mantener un peso saludable, mejora la capacidad intelectual y el desempeño sexual, además, mantiene los músculos fuertes y mejora la movilidad articular, estimula el sistema inmune, mejorando las defensas del organismo, incrementa el redimiento laboral, es un ansiolítico y antidepresivo excelente. Pero, debe estar acompañado de una alimentación adecuada, lo que contribuye a gozar de una mejor salud, imagen y autoimagen corporal, que a la final se traduce en una mejor calidad de vida. Teniendo en cuenta lo anterior, la recomendación es hacer un alto en el camino y reaccionar, pensar en el futuro, en la responsabilidad que tenemos frente a nosotros, a nuestra familia y a la sociedad. La salud es un tesoro que debemos cuidar más que a nada en el mundo, dependiendo esta, en gran parte, de la responsabilidad y la actitud que tomemos frente a cada una de las situaciones de la vida. Así, una alimentación adecuada y una vida activa física y mentalmente depende solamente de nosotros; en esto, nadie puede reemplazarnos; casi todo se puede comprar en este mundo, pero no puedo pagar para que otra persona realice actividad física por mi, que estudien por mí y mucho menos que coman adecuadamente por mí, y que al final mi cuerpo reciba estos beneficios. ¿Cómo hacerlo? La disculpa general es: trabajo mucho, no tengo tiempo para practicar un deporte, ni para ir al gimnasio, mucho menos para descansar, ni compartir con la familia. Entonces, la pregunta que surge es, ¿para qué trabajo?, ¿vivo para trabajar? o ¿trabajo para vivir? El fruto del trabajo siempre debe llevar a una mejor calidad de vida y no al contrario, ir en detrimento de esta. Lo primero, es organizar mi tiempo, repartirlo de tal forma que deje un espacio libre para mi. Hay que empezar gradualmente y por cosas simples; aprovechar cualquier oportunidad para ejercitarte: si va camino al trabajo en bus, bájese unas cuadras antes y camine; use menos el automóvil para diligencias cercanas, vaya a pie, desplácese rápido; evite el uso del ascensor, prefiera las escaleras; programe, en lo posible, una sesión diaria de ejercicio, ya sea caminando en un parque o por el barrio; no solamente debe hacer trabajo cardiovascular, hay que incluir estiramientos, movilidad articular, fortalecimiento muscular, trabajo de coordinación, este último puede ser bailando y no necesariamente en discoteca, ni mucho menos consumiendo alcohol. Si lo prefiere, puedes ir al gimnasio o practicar un deporte como tal. Recuerde que si quiere tener una vida sana, debe mantenerte activo física y mentalmente. En cuanto al tiempo, recomiendo al menos 20-30 minutos diarios, 3 o más veces a la semana. A COMER BIENEn cuanto a la alimentación, lo ideal es comer lentamente, masticar bien los alimentos, dedicar el tiempo necesario para las comidas, respetando el horario de estas; incluir en la alimentación diaria frutas, verduras y carnes blancas, en lo posible; huevos, lácteos descremados (leche, quesos, kumis, yogurt), cereales, leguminosas y panes integrales; usar aceite moderadamente, prefiera los vegetales como el de oliva o de canola; evite las comidas abundantes, mejor fraccionarlas llegando a comer 5 a 6 veces al día, pero cantidades moderadas; beba suficiente agua, de uno a dos litros por día, dependiendo del clima, y cuando realice actividad física recuerde que debe hidratarse antes, durante y después de realizarla; modere el consumo de sal y alcohol y, eso sí, nada de cigarrillo ni mucho menos drogas.WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido