El ejército de EE.UU. apunta hacia los combustibles alternativos

El ejército de EE.UU. apunta hacia los combustibles alternativos

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mayo 23 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-23

Debido a los altos precios de la gasolina, el ejército de Estados Unidos, el consumidor de petróleo más grande de ese país, se está convirtiendo en un pionero de los combustibles alternativos.

En marzo, el capitán de las Fuerzas Aéreas Rick Fournier voló un bombardero "invisible" B-1 para confi rmar por primera vez que un avión podía romper la barrera del sonido usando un combustible sintético. "La esperanza es que el avión sea indiferente a la gasolina (que lo impulsa)", dijo Fournier. "Pero no lo sabrás a menos que pruebes".

Con el aumento de los precios del petróleo en los últimos años, la seguridad energética se ha vuelto una de las grandes preocupaciones del Pentágono. El ejército estadounidense consume 340.000 barriles de petróleo por día, o 1,5% del consumo total en el país. El gasto energético del Departamento de Defensa fue de US$13.600 millones en 2006, casi 25% más que un año antes.

Los problemas son particularmente agudos para las Fuerzas Aéreas, cuya factura por combustible se ha triplicado en los últimos cuatro años. El ejército también está cada vez más preocupado por que su dependencia del petróleo pueda representar una amenaza estratégica. Las fuerzas estadounidenses en Irak consumen 40.000 barriles de petróleo al día traídos de países vecinos y sin ese suministro estarían paralizadas. "El objetivo fi nal es cortar la dependencia del petróleo extranjero", dice el vicesecretario de las Fuerzas Armadas, William Anderson.

Algunos ofi ciales del Pentágono han respaldado la idea de hacer planes con base en la teoría de que la producción mundial de petróleo está a punto de alcanzar su techo. Los combustibles alternativos son parte de una transformación más amplia, y hasta hace poco impensable, por parte del ejército hacia iniciativas "verdes".

Los combustibles alternativos son parte de una conversión más amplia del ejército estadounidense hacia iniciativas "verdes". Cabe aclarar que si las emisiones de gases no son capturadas, producir combustible sintético puede causar más polución que producir combustible convencional. Pero los ingenieros militares están presionando a los constructores de vehículos blindados para que desarrollen motores híbridos.

Y las Fuerzas Aéreas también están experimentando con partes de motores hechas con metales más livianos para mejorar el rendimiento. El Pentágono espera que su esfuerzo por usar energía alternativa produzca también aplicaciones civiles. Sus oficiales están trabajando con fabricantes de aviones como Boeing Corp. y la unidad de motores Pratt & Whitney, de United Technologies Corp.

Obstáculos a la vista No obstante, el uso militar de combustibles sintéticos enfrenta obstáculos. La ley energética firmada el año pasado por el presidente George W. Bush incluye una cláusula que no le permite al gobierno comprar combustibles que emitan más polución que el petróleo. Los fabricantes han prometido cumplir con la meta de recapturar el dióxido de carbono y otros gases contaminantes producidos durante el refinamiento.

Los altos precios de los combustibles sintéticos, que se pueden producir con carbón o gas natural, también son un problema. Aunque ya no tan caros como antes, todavía cuestan 50% más que el petróleo. Pero si se pudieran producir en masa, el combustible sintético costaría mucho menos que el precio actual del petróleo. Pero muchos en la industria no están dispuestos a invertir los miles de millones necesarios hasta que puedan firmar contratos a largo plazo con el gobierno. Por ahora, las Fuerzas Armadas pueden firmar pactos sólo por cinco años.

El combustible sintético ha estado presente por décadas. La tecnología básica de convertir carbón o gas natural en combustible sintético fue inventado por dos investigadores alemanes, Franz Fischer y Hans Tropsch, en los años 20. Los Nazis luego usaron ese proceso para producir combustible sintético diesel en masa. Y durante la época del embargo a Sudáfrica por el apartheid, sus científicos modificaron la tecnología para producir combustible sintético para aviones.

Las Fuerzas Aéreas planean terminar de hacer pruebas en todos sus aviones antes de 2011. El mes pasado, les tocó el turno a los vuelos supersónicos. Sus oficiales decidieron empezar con el bombardero B-1, un avión supersónico que ha estado en servicio desde 1986. "Nuestra prueba decisiva fue cuando el capitán Fournier salió del B-1 y dijo que fue un vuelo sin novedad", señaló Rhymer, refiriéndose a que fue un vuelo normal. "Esa es la aprobación subjetiva que estamos buscando con todos los aviones".

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