‘Si hay crédito, crece el ingreso’: Planeación

La entidad presentó un diagnóstico del financiamiento agrario.

Alivio al desempleo llega desde las zonas rurales

El director de Planeación Nacional planteó varias estrategias para lograr un mayor accesos al sistema de financiamiento agropecuario.

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agosto 15 de 2017 - 09:25 p.m.
2017-08-15

En los municipios donde el acceso al crédito es mayor, los ingresos de los habitantes son mayores frente a las donde se irrigan menos recursos de financiamiento.

(Lea: El posconflicto y el financiamiento rural

Esta es una de las conclusiones que arrojó el estudio ‘Por qué el crédito es un instrumento de desarrollo en las zonas rurales’, presentado ayer por el director de Planeación Nacional, Luis Fernando Mejía.

(Lea: Créditos especiales para impulsar el sector agro

El funcionario destacó que, de forma paralela, hay una relación con la merma de las condiciones de pobreza.

Por lo anterior, según el índice sintético de condiciones de vida, en el 2014, en los municipios que presentaron la menor cantidad de operaciones de crédito, la incidencia de pobreza fue 48,8 por ciento, mientras que, aquellos que tuvieron la mayor cantidad fue del 41,33.

La misma tendencia se encontró para el PIB per-cápita municipal: en los que no hay crédito, este puede promediar 8,8 millones de pesos, mientras que en los municipios con mayores colocaciones la cifra alcanzada era de 25,4 millones.

Una de las sorpresas del estudio es la caída estrepitosa del crédito asociativo.
Al analizar el monto y colocaciones, se encontró que este modelo cayó en 72 por ciento durante esta década, al pasar de 200.000 millones de pesos prestados en 2010 a 57.000 millones en 2016.

Lo anterior, se reactivaría con las decisiones tomadas por la Comisión de Crédito Agropecuario (CNCA) que redujo los tiempos de existencia a las asociaciones.

En general, se encontró no menos de diez usos que se le da al crédito agropecuario en el país.

En primer lugar, el 50 por ciento del financiamiento se usa para la compra de insumos, seguida por el pago d la mano de obra y la compra de animales.

En cuarto lugar, con el 16 por ciento está el establecimiento de cultivos.

Siguen, en su orden, prioridades como la compra de maquinaria para uso agrícola y pecuario, de tierras, la infraestructura y los procesos de poscosecha, entre otros.

Por otra parte –en promedio nacional– el 10 por ciento de las unidades productivas solicitaron crédito; el mismo índice está para las fincas de entre 0 y cinco hectáreas, mientras que el indicador más alto está para las unidades que tienen entre 5 y 10 hectáreas, con 12,6 por ciento. Así, entre más extensos son los predios, las solicitudes son menores, aunque se destaca que del total de solicitudes, la aprobación es de 88 por ciento.

Finalmente, el director de Planeación Nacional destacó los dos grandes retos que debe enfrentar el crédito agropecuario: lograr mayor acceso en monto a pequeños productores y profundizar el crédito en los municipios más rurales del país.

En las cifras de Planeación, el crédito agropecuario ha venido ganado participación los productores grandes y medianos; los grandes pasaron en participación del 24 por ciento en 2010, al 61 en 2016, mientras que los pequeños, del 26 al 19 por ciento entre 2010 y 2016.

Un segundo reto –tras lo descrito–es mejorar el acceso al financiamiento por parte de las asociaciones de productores.

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