Más empresas colombianas se 'suben al bus' de la financiación con bonos

En el 2009 fueron colocados $14 billones, mientras que en el primer trimestre del 2010 sumaron 3,9 billones, con un crecimiento del 20% frente a igual periodo del año pasado.

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marzo 30 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-30

Hace dos años pocos le apostaban al mercado de valores de Colombia como una fuente de financiación que le pudiera quitar espacio al crédito bancario tradicional. Ahora, cada vez son más las empresas que están utilizando ese sistema de endeudamiento para conseguir recursos que les permita financiar sus proyectos de desarrollo a mediano y largo plazo.

En el 2009, las colocaciones de papeles corporativos de renta fija sumaron 13,7 billones de pesos, cifra jamás lograda en el mercado local. En el primer trimestre del 2010 la cifra llegó a 3,9 billones de pesos, con un aumento de 20 por ciento frente al mismo periodo del año anterior.

Esos recursos han sido captados en su mayoría por empresas privadas de primer orden, que los están utilizando para financiar sus programas estratégicos de inversión y ensanche, o para sustituir deudas antiguas más costosas, contraídas con el sistema financiero.

Bonos ordinarios y subordinados, papeles comerciales, titularizaciones, CDT y hasta bonos de deuda pública a cargo de EPM han salido este año al mercado. Cementos Argos, Carvajal, Grupo Suramericana, Homecenter y Codensa han conseguido este año recursos importantes a mediano y largo plazo, con tasas de interés bajas que difícilmente encontrarían con créditos corrientes en los bancos.

Pero, además, las propias instituciones crediticias acuden al mercado de valores en busca de recursos que les permita fondear sus programas de préstanos para los próximos años. La lista la integran los bancos Davivienda, Popular, Bogotá, así como las leasing Bancolombia y Corficolombiana y la compañía de financiamiento Finandina, que este año se convertirá en banco.

A ellas se suma una emisión de CDT de una entidad financiera pública (Findeter) que también captó recursos para ampliar su capacidad de crédito. Alejandro Piedrahíta, vicepresidente de mercado de capitales de la Banca de Inversión Bancolombia, dice que los establecimientos de crédito han perdido espacio frente a las emisiones de valores.

"Antes, la banca representaba el 60 ó 70 por ciento de las colocaciones y ahora ronda el 50 por ciento porque más empresas del sector real están incursionando en esas operaciones", dice el directivo.

Agrega que "un fenómeno importante es que cada vez hay emisiones a plazos mayores y eso comprueba la madurez del mercado colombiano". En este caso cabe destacar que el año pasado el Grupo de Inversiones Suramericana colocó bonos a 40 años, marcando un récord que ni siquiera tiene la nación con sus papeles de deuda pública.

Mayores emisiones

Con las colocaciones del primer trimestre, varios analistas se han animado a proyectar que es posible superar la expectativa de ocho billones de pesos que se habían fijado para todo el año. Hay quienes estiman que las operaciones pueden rondar los 11 billones de pesos y aunque pocos creen que se romperá el récord del 2009 de 13,7 billones, la verdad es que todo dependerá de las condiciones del mercado y estas son, por ahora, atractivas.

Además no puede olvidarse que varias de las empresas que ya salieron al mercado apenas han utilizado una parte de los cupos globales autorizados por la Superintendencia Financiera. Por ejemplo, el Banco de Bogotá tiene un cupo de 1,5 billones de pesos, de los cuales ha hecho una emisión de apenas 200.000 millones.

"El monto restante se utilizará en la medida en que el banco lo requiera", dijo el presidente de la entidad, Alejandro Figueroa. Además, la Superfinanciera tiene un stock de aprobaciones de 27 billones de pesos, lo que implica un potencial enorme de colocaciones efectivas para los próximos meses.

Las mayores emisiones de títulos del primer trimestre las hizo el Banco Davivienda por un total de 750.000 millones de pesos. La primera operación se concretó el 12 de febrero con bonos ordinarios por 500.000 millones en cuatro referencias de 18 meses y 2, 3 y 5 años de plazo. Doce días después emitió bonos subordinados por 250.000 millones en dos referencias de 7 y 10 años cada una.

También se destaca una emisión del Banco Popular por 500.000 millones en seis paquetes de 18 meses y 2, 3 y 5 años para el pago a los inversionistas. En la clasificación por monto siguen Leasing Bancolombia y la empresa Carvajal S.A., cada una con 400.000 millones de pesos.

La compañía de arrendamiento repartió su emisión en cinco paquetes de entre 2 y 10 años de plazo y Carvajal la dividió en dos referencias de 7 y 10 años. "La emisión de bonos ordinarios tiene como propósito sustituir deuda financiera actual y extender el perfil de la misma, lo que permitirá a la organización seguir invirtiendo en los negocios más importantes y continuar cumpliendo con su estrategia de focalización y rentabilidad", dijo el presidente de Carvajal, Ricardo Obregón.

En la clasificación sigue la estatal Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter) que colocó CDT por 300.000 millones en dos referencias de 2 y 5 años, respectivamente. Empresas Públicas de Medellín (EPM Telecomunicaciones) también emitió bonos de deuda pública por 300.000 millones en dos referencias con plazos a 5 y 10 años.

La menor operación por monto ha sido la de Finandina, con bonos ordinarios por 30.708 millones de pesos a 3 y 5 años para su vencimiento.

Un mercado pujante

El éxito de las emisiones de papeles de deuda tiene va- rias explicaciones. Los grandes inversionistas como fondos de pensiones y aseguradoras tienen altos excedentes de liquidez para los que buscan opciones interesantes de inversión. Según Alejandro Piedrahíta, entre estos dos grupos de entidades se concentra el 60 al 70 por ciento de las compras de las emisiones.

Además, aún tienen un espacio importante en sus portafolios para más papeles, al igual que sucede con las firmas comisionistas de bolsa y las fiduciarias. La calidad de los emisores es de primera línea y los títulos tienen las notas más altas de las firmas calificadoras de riesgo, lo que da tranquilidad a los inversionistas. Otro atractivo son las tasas de interés tanto para emisores como para compradores.

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