Empresas y empresarios dejan su huella de carbono

Si todavía no ha entendido muy bien aquello del cambio climático, tal vez los aguaceros e inundaciones que en los últimos meses han dejado en el país casi 200 muertos y cerca de 2 millones de damnificados puedan darle una idea más clara del asunto. Hace apenas unos ocho meses, la queja era por la sequía y ahora lo que sobra es agua, tanto, que los dos principales ríos de Colombia, el Magdalena y el Cauca, se han desbordado en gran parte de su recorrido.

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diciembre 04 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-12-04

Esos son efectos del cambio climático, el asunto que tiene concentradas por estos días a más de 25.000 personas en Cancún (México), en la conferencia mundial sobre el tema y que hará que este fin de semana los ministros de Medio Ambiente de los 194 países participantes tomen decisiones sobre la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero debidas a la deforestación y sobre la fijación de compromisos para la reducción de esas emisiones. Así mismismo se abordarán los mecanismos de transferencia de tecnología para ayudar a los países más vulnerables a evitarlas lo más posibles. No se trata de compromisos que los gobiernos deben asumir y cumplir solos. Las medidas que ellos tomen, sin duda terminan afectado a los diferentes sectores de la economía y sigue descendiendo a las industrias y empresas en concreto, e incluso toca hasta a las personas, pues todo deja una huella de carbono que redunda en el efecto invernadero y de ahí en el cambio climático. La huella de carbono es la medida del impacto que provocan las actividades del ser humano en el medio ambiente y se determina según la cantidad de gases de efecto invernadero producidos. Esto abarca las emisiones de dióxido de carbono (CO2) que se realizan en la cadena de producción de bienes, desde la obtención de materias primas hasta el tratamiento de desperdicios, pasando por la manufacturación y el transporte. OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS De ahí, que el cambio climático se haya convertido en un reto para las compañías a nivel mundial, tanto para aquellas ubicadas en países que tienen regulaciones respecto a sus emisiones de carbono, como aquellas que están en países que no las tienen. También es una oportunidad. “Alrededor del cambio climático se están generando nuevos negocios, se están ahorrando costos productivos debido a la reducción de ineficiencias, están naciendo nuevos emprendimientos y se está congregando un conjunto de empresas interesadas en realizar acciones responsables para hacer parte de la lucha contra esta problemática”, dice un documento de las compañías MGM Innova y Contreebute, asesoras en el asunto. Por lo tanto, es decisión de las empresas qué tipo de posición asumen frente a este hecho, bien pueden ser pioneras, prepararse para futuras regulaciones y adelantarse a nuevos requerimientos de mercado, o decidir esperar, rezagadas, a que otras se adelanten y generen ventajas competitivas de largo plazo. Acá, el punto álgido es que un alto porcentaje de compañías y empresarios no está al tanto del tema. Por ejemplo, apenas un 20 por ciento de las empresas que cotizan en los mercados de valores mundiales han lanzado planes en contra del cambio climático, según evidenció el director ejecutivo del programa de responsabilidad corporativa de la ONU, Global Compact (Pacto Mundial), Georg Kell, en una reunión preparatoria de la cumbre actual. Sin embargo, señaló que esta tendencia “está cambiando muy rápido”, por lo que prevé que esta cifra aumente a un ritmo del 10 por ciento anual. Para ello, se creó la iniciativa Low carbon leaders (Líderes en bajo carbono), hace cuatro meses, que pretende que empresas de todo el mundo compartan soluciones contra el cambio climático. El tema les suena, pero no hacen mucho El tema de cambio climático inquieta a los empresarios colombianos, pero no tienen muy claro qué hacer. En un sondeo realizado por Deloitte en agosto pasado, a 148 de los asistentes a la asamblea de la Andi, la mitad (51 por ciento) afirmó que su compañía tiene una estrategia de cambio climático definida. Sin embargo, al preguntarles si han realizado algún inventario de emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a su operación, el 62 por ciento dijo que no y sólo 16 por ciento dijo que sí, de manera continua. Si no conocen la huella de carbono que están dejando sus empresas, es muy difícil que adelanten algún tipo de compensación por esas emisiones, y así lo dejó saber el 67 por ciento de los encuestados. Pero hay curiosidad e interés por el tema. Al preguntarles si les gustaría conocer opciones para medir, reducir y mitigar las emisiones de su compañía, el 97 por ciento respondío que sí, y el 94 por ciento considera que la compensación de emisiones de carbono es una inversión para sus empresas. Para Esteban Betancur, gerente de Contreebute, estos datos indican que “existe un amplio margen de acción para que las empresas identifiquen opciones de cómo quieren contribuir a minimizar el impacto ambiental que generan por medio de iniciativas que fortalezcan su negocio y su reputación. 6°C podría llegar a aumentar la temperatura de América Latina a lo largo de este siglo. ADRVEG

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