Empresas que le apuestan al verde

Empresas que le apuestan al verde

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octubre 30 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-10-30

En Colombia, el 99,9 por ciento de las empresas son pymes. Muchas de ellas desconocen su compromiso con el tema medioambiental o lo asumen como parte de un proceso normativo, ya sea local o internacional, para poder comercializar sus productos. La realidad es que deben ir más allá y evaluar, dentro de la manufactura de cualquier producto, residuos sólidos, aguas residuales, emisiones atmosféricas, insumos, salud y seguridad industrial, análisis del ciclo de vida del producto, sistema de gestión ambiental, registros y documentos, y plan de manejo ambiental. La obligatoriedad de la ISO 14000 para certificar la gestión ambiental aplicada a la empresa colombiana ha hecho que se estandaricen las formas de producir y se puedan prestar servicios comprometidos con el medio ambiente, con miras a los mercados internacionales. Europa y Estados Unidos han ejercido en los últimos 30 años presión, no solo a nivel económico, sino de política internacional para que esta norma se aplique en todo el proceso comercial. Colombia ha evolucionado en el tema tímidamente. A diciembre del 2000 eran 21 empresas certificadas con la ISO 14001 frente a las 705 a enero del 2007. De esta cifra, tan solo el 12 por ciento son pymes y el 6 por ciento, microempresas. Un proceso jalonado por una gestión del gobierno nacional e influido por el Protocolo de Kioto. Pero, más allá de la norma obligada dentro de los procesos nacionales o internacionales, la conciencia sobre el tema hasta ahora se está despertando. “La naturaleza no perdona y el daño que se le ha impreso lo devuelve con creces. Los empresarios no han entendido que para ser original hay que volver al origen. El proceso medioambiental exige encontrar el principio de los procesos, de las prácticas, de los insumos y entenderlos. Esto requiere una formación que la academia puede darle al empresario, siempre y cuando sea conciente de que es más costoso no hacerlo, y sepa que su futuro está cercano a la desaparición si no lo implementa”, afirma Gustavo Adolfo Riveros Sáchica, director de Especializaciones de Gestión Empresarial en la Facultad de Administración de la Universidad del Rosario. “Los empresarios se quejan, pero al final las normas y controles los obligan a organizarse y modernizarse. Tiene un costo, porque dentro del proceso se evidencian necesidades de cambios y reemplazo de equipos dispendiosos en tiempo y recursos, pero vale la pena siempre porque el costo-beneficio lo compensa”, afirma Rafael Ignacio Pérez Uribe, profesor asociado de la vicerrectoría de investigación de la universidad EAN. Beneficios claros “Los beneficios para quienes adoptan un sistema medioambiental eficiente dentro de sus empresas van desde el ahorro en sanciones, que no es otra cosa que “dejar de perder dinero”, pasando por el cambio hacia formas eficientes de producción. Además de la posibilidad de competir en los mercados nacionales e internacionales como proveedor confiable” comenta Robert Blanco Medina, secretario Académico de la Facultad de Administración de Empresas Agropecuarias de la Universidad de la Salle.

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