Empresas recomiendan a japoneses tener más hijos

A la mayor organización empresarial de Japón, Keidanren, le preocupa que los trabajadores del país no tengan suficientes relaciones sexuales.

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noviembre 25 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-25

El grupo recomendó a las 1.632 compañías que lo componen, iniciar las llamadas semanas familiares, que dan a los empleados más tiempo para jugar con los chicos y tener más hijos a fin de revertir una tasa de natalidad menguante. Un sondeo de la Asociación de Planeamiento Familiar del Japón entre cerca de 3.000 personas casadas menores de 49 años muestra que las parejas tienen menos relaciones sexuales porque los largos días laborales les dejan poca energía. En un país donde las personas mayores de 65 años superarán a los niños por una ventaja de dos a uno en cinco años, las compañías dicen que con el tiempo no tendrán suficientes trabajadores. La tasa de natalidad de Japón viene cayendo desde 1972 y amenaza con reducir la fuerza laboral 16 por ciento para el 2030 desde 66,6 millones de trabajadores en el 2006, según el Ministerio de Salud. “Deben irse a casa temprano”, le dijo al personal el director general de Nippon Oil Corp., Shinji Nishio, en un discurso. En Nippon Oil, la mayor refinería japonesa, los empleados tienen prohibido trabajar los fines de semana y deben obtener permiso para quedarse después de las 7 de la noche. El fabricante de productos textiles Toray Industries Inc. y All Nippon Airways Co. también celebran semanas familiares este mes. Todas las noches a las 8 en la sede de Nippon Oil en Tokio, la canción When You Wish Upon a Star (Cuando le pides un deseo a una estrella) suena desde los parlantes. El tema de la banda sonora de la película de Walt Disney Co. Pinocho, apunta a tocar el corazón de los trabajadores y recordarles que deberían estar en casa con la gente a quien aman, dijo Takefumi Koga, gerente de grupo de relaciones laborales. Algunos empleados aprovecharon el tiempo libre extra para salir a tomar después del trabajo, pero Koga, de 45 años y padre de dos niñas, dijo que logró rechazar las invitaciones y fue a su casa en los suburbios de Tokio. Cuando apareció inesperadamente para cenar, su hija le preguntó si no se sentía bien. “Mi familia y yo mismo nos sentimos raros al principio, pero es agradable pasar tiempo juntos”, dijo Koga. “Aunque no todos los días puedo volver a casa temprano”. Pasar más tiempo en la casa podría incomodar a los oficinistas y empleados de países, en los que las largas jornadas laborales y las vacaciones cortas son la norma. BloombergWILABR

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