Empresas responsables

Empresas responsables

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septiembre 04 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-04

Publicó PORTAFOLIO, hace un par de días, un informe sobre algunas empresas, que aplicando políticas de tipo social, han contribuido a mejorar la calidad de vida de comunidades y grupos sociales.

Campos como el de la vivienda, dando techo digno al que no lo tiene, el de la salud atendiendo poblaciones vulnerables y el de la educación, son escogidos para contribuir, con recursos financieros y humanos, al bienestar de las personas necesitadas.

En un país con tantas desigualdades sociales como Colombia, reconocido como uno de los más desiguales del mundo, ni las empresas, ni las personas individualmente consideradas, pueden marginarse de los problemas sociales: de la pobreza, del hambre, la exclusión y la miseria.

Es en este contexto donde surge el concepto de Responsabilidad Social que va mucho más allá del cumplimiento de las obligaciones legales y que ya cuenta, por fortuna, con una guía para desarrollarlo con eficacia.

Empresarios de numerosas empresas durante varios años, con consultas públicas y con el liderazgo del Icontec, trabajaron para precisar el modo y el alcance de su labor social.

De esa tarea conjunta salió la Guía Técnica Colombiana GTC 180 que "proporciona directrices para un enfoque de gestión socialmente responsable en las organizaciones". Es una ayuda valiosa para que los recursos que se destinan a proyectos sociales sean más productivos.

Se dice en la Guía que la responsabilidad social implica una visión integral de la sociedad y es cierto. Los líderes empresariales deben ver por encima del hombro y no contentarse con el bienestar y el trato justo a sus empleados, pues esto no es suficiente.

Esa visión implica dimensión social, ambiental y económica. Para aplicarla existe otra guía indispensable. Son los 'Objetivos del Milenio' señalados por todos los países en la Asamblea de la ONU del año 2000.

Allí se hablaba de la erradicación del hambre y la pobreza, de lograr la educación básica universal, de promover la equidad de género, de reducir la mortalidad infantil, de mejorar la salud sexual y reproductiva, de combatir el Sida y las enfermedades tropicales y de garantizar la sostenibilidad ambiental y se fijó un plazo, el año 2015, para lograr las metas, que parece insuficiente, pues todavía estamos lejos de cumplirlos.

En reciente encuesta de la firma Gallup la percepción es la de que la lucha contra la pobreza está empeorando. La generación de empleos nuevos es una de las formas de combatirla y en Colombia el número de desempleados ha aumentado.

La responsabilidad social no es filantropía, ni caridad y tampoco un simple gasto en los balances o un factor de competitividad. Tiene una significación ética, vale decir es una obligación moral.

La erradicación de la pobreza no es asunto exclusivo de políticas públicas. Las políticas económicas que no contribuyan a disminuirla son ineficaces y por eso deben modificarse.

La lección es clara. Tanto las empresas públicas como privadas y las personas, son responsables socialmente del bienestar colectivo.

gustavo_tobon@yahoo.com

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