Cuando se enferman los nervios

Es frecuente escuchar que las personas sufren de nervios. Hay que decir, para empezar, que un nervio enfermo es como un cable de teléfono con estática que dificulta la transmisión de los mensajes entre el cerebro y los demás órganos.

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marzo 06 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-06

Los nervios son el cableado eléctrico del cuerpo y su función es transmitir información desde y hacia el cerebro proveniente de los músculos, la piel y otros órganos. Los nervios salen directamente del tallo cerebral o de la médula espinal y se ramifican para cubrir la cara, el tronco y las extremidades. Al igual que un cable eléctrico están formados por unos filamentos internos (axones) y una capa aislante (mielina). Existen tres clases de nervios periféricos: los motores, los sensoriales y los autónomos. Los motores son los que transmiten señales a los músculos para permitir movimientos. Los sensoriales transmiten información desde sensores especiales de la piel y el interior del cuerpo, hacia el cerebro. Informan texturas, calor, frío o dolor. Los autónomos controlan, entre otros, el ritmo cardíaco, la presión arterial y la sudoración. Los nervios son frágiles y pueden ser dañados por presión externa, estiramientos, heridas o por enfermedades. Cuando el daño es leve se afecta el aislante (la mielina) y si es severo se afectan los filamentos internos. El peor de los casos es cuando el nervio se corta, por lo que se interrumpen completamente los impulsos eléctricos. Cuando el afectado es un solo nervio se habla de mononeuropatía o neuropatía focal. El ejemplo más conocido es la compresión del nervio mediano en la muñeca (síndrome de túnel del carpo). Si son varios los nervios afectados se trata de una polineuropatía o neuropatía generalizada. Si ambos lados del cuerpo se afectan de igual forma se habla de neuropatías simétricas; en caso contrario, de asimétricas. Las neuropatías también pueden clasificarse por el tipo de fibras afectadas (motoras, sensitivas, autónomas) o según el tipo de daño (desmielinizante, axonal y mixto). Para saber si esta puede ser su situación, lo mejor es estar atento a los síntomas. Inicialmente, hay que saber que dependen del tipo de fibra nerviosa afectada y de qué tan grave es el daño. El compromiso de las fibras motoras produce debilidad muscular y, en casos severos, atrofia de los músculos. También son frecuentes los calambres y la falta de coordinación en los movimientos. El compromiso de las fibras sensitivas produce adormecimiento, hormigueo, alteraciones en la sensibilidad (sensación de estar usando una media), dificultad para sentir la vibración y para reconocer objetos. La sensación de temperatura se pierde y pueden presentarse en ocasiones quemaduras inadvertidas. (*) MÉDICO, NEUROFISIÓLOGO Y FISIATRA ¿Quiénes son vulnerables? Algunas personas tienen una predisposición hereditaria a desarrollar una neuropatía. Para las formas no hereditarias los factores de riesgo incluyen varios factores entre ellos, el control inadecuado de la diabetes, consumo rutinario de alcohol, malos hábitos alimentarios, exposición a algunos productos químicos (plomo, mercurio, solventes) y tóxicos, presencia de enfermedades reumáticas, enfermedades renales, cáncer (por la enfermedad, por radioterapia o por quimioterapia), VIH-sida y deficiencias de vitaminas del complejo B. La actividad manual repetitiva (digitar, manejar un taladro, entre otras) puede predisponer a desarrollar un compresión focal de un nervio. Hay más de 100 causas de neuropatías. Cuando se afecta un solo nervio lo más común es un trauma o la actividad repetitiva que pone el nervio bajo presión. Cuando se afectan varios nervios las causas más frecuentes son diabetes (hasta el 50 por ciento de los pacientes con diabetes de más de 10 años de evolución), alcoholismo, desnutrición, deficiencia de vitaminas, enfermedades reumáticas, enfermedades de la tiroides, VIH- sida (por la enfermedad o por los medicamentos usados para tratarla), la exposición a tóxicos y tumores. El afectado puede recibir un tratamiento, con el que se busca aliviar el dolor, la debilidad y los síntomas sensitivos, así como prevenir más daños a los nervios. Si la causa no se conoce, el tratamiento consiste en controlar los síntomas con analgésicos o antidepresivos. Otros síntomas de neuropatías En algunos casos las neuropatías pueden ser tan dolorosas, que las personas presentan sensaciones como ardor quemadura y corrientazos. Cuando las afectadas son las fibras autónomas pueden ocurrir alteraciones súbitas en la presión arterial, diarrea, mareos, alteraciones en la vejiga, disfunción eréctil y cambios en la piel. "Es recomendable, además, limitar al máximo el consumo de alcohol y tener una dieta saludable que incluya frutas, verduras, granos enteros y proteínas".ADRVEG

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