Entrada de inmigrantes a España en 2009 cayó considerablemente debido a la crisis

Incorporación al mercado laboral de dichos inmigrantes también se redujo; Gobierno de ese país estima que terminó 'ciclo de la década prodigiosa' para extranjeros y comienza otra con menos llegadas.

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enero 13 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-13

"Se ha puesto fin a un ciclo importante y ahora vivimos una transición hacia otro período que consolidará un ritmo considerablemente menor de llegadas" y "con un nivel de cualificación más elevado de las personas que vengan", declaró este miércoles  la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí.    

En la presentación del Anuario de la Inmigracion en España 2009, uno de sus directores, Joaquín Arango, indicó que "cabía pensar que la crisis pusiera fin al excepcional período de crecimiento, la llamada 'década prodigiosa' de la inmigración en  España".    

España tiene una población de 46 millones de habitantes (frente a los cerca de 40 millones al inicio del siglo), el 12 por ciento de ellos extranjeros, que han llegado mayoritariamente en los últimos 15 años.    

Rumí reveló que en el último año llegaron a España unas 10.000 personas por cauces legales, frente a los 136.000 contratados legalmente en sus países de origen durante 2008 y los 178.000 en 2007.    

A ellas se suman las 7.000 que llegaron ilegalmente, frente a 14.000 en 2008 y un récord de 31.600 sólo a las islas Canarias en 2006.    

El desempleo, que afecta actualmente al 18 por ciento de la población activa española y al 27,5 por ciento de los inmigrantes, aumentó considerablemente entre los extranjeros en los dos años de la crisis (2008 y 2009) debido a "una entrada" en 2008 "de activos en el  mercado de trabajo que continuaba como en los mejores años de la expansión económica" a pesar de la recesión, según Josep Oliver.    

Oliver, catedrático de Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona y uno de los directores del Anuario, calcula que la entrada de inmigrantes en el mercado de trabajo en España pasó de 480.000 en 2008 a 80.000 en 2009.    

Así, en el primer semestre de 2008 se incorporaron a trabajar 300.000 inmigrantes y en el segundo, 180.000. Y en la primera mitad de 2009 lo hicieron 90.000, pero en el segundo han salido 10.000.    

Estas cifras indican que en estos dos años, el 70 por ciento del desempleo inmigrante (300.000 personas) se debió a las nuevas llegadas.    

"El grueso de la caída ocupacional de inmigrantes" estuvo entre octubre de 2008 y marzo de 2009 y "desde marzo no se ha destruido empleo" en este colectivo, por lo que "lo peor de la crisis ha pasado" para ellos" y "la tasa de paro inmigrante se  estabilizará en los siguientes trimestres", explicó.    

Los más afectados fueron los empleados en el sector de la construcción, el más golpeado de la crisis en España por haber estado hiperdesarrollado en la última década. Frente a ellos, a las trabajadoras extranjeras no les ha afectado prácticamente el  desempleo, según Oliver.    

Otro dato positivo en medio de la recesión es que "el pronóstico que no se ha cumplido es que la crisis iba a generar grandes presiones sociales e incitaciones xenófobas; hay que felicitarse de que esto no haya ocurrido. La crisis ha corroborado este tenor sosegado y maduro de la sociedad española" frente a los inmigrantes, según Arango.    

Frente a este panorama, Oliver llamó a no olvidar que "el agujero demográfico en España continúa" y que "tras la crisis, la inmigración volverá a ser necesaria".    

España está en recesión desde mediados de 2008 y el desempleo pasó de menos del 8 por ciento a mediados de 2008 a casi el 18 por ciento actualmente, mientras que el de los inmigrantes pasó del 11 por ciento entonces al 27,5 por ciento actual.    

El país pasó de tener una de las mayores tasas de crecimiento de la Unión Europea (UE), del 3,7 por ciento en 2007, a tardar más que los principales socios de la Unión en salir de la recesión, y también es el que más desempleo registra de la Eurozona.

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