Entrar en clínicas de Bogotá es una apuesta por el servicio

“El subsidio, más que un aporte económico, es un potencializador de bienestar y -por ende- de productividad empresarial”. Con esa frase, Néstor Rodríguez, director de Compensar, resume su impresión del verdadero significado de ese 4 por ciento de la nómina que aportan los empresarios.

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mayo 05 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-05

Este filófoso con maestría en economía habla del verdadero significado de la compra de la Red de Clínicas del ISS en Bogotá y del impacto para el sistema de compensación del cambio en la forma de trabajar de los colombianos. ¿Con la informalidad y la Pila, disminuyó el ingreso? Sí y no. La planilla única es positiva, porque muchas de las empresas pequeñas o informales tuvieron que incrementar su volumen de reportes, pues gran cantidad aportaba, por ejemplo, a salud y el resto quedaba por fuera. Sin embargo también vamos hacia una ‘desalarización’, el trabajo por cuenta propia o independiente terminará disminuyendo los aportes parafiscales. El desempleo también obliga a que la gente admita que le paguen menos, hay que vigilar de cerca ese equilibrio. Por ejemplo, las cooperativas de trabajo asociado –que son muchas– bajaron tremendamente en un momento, pero luego repuntaron de nuevo. Hay que revisar. En el 2007 los aportes subieron un 15 por ciento, si el IPC fue 5,6 el crecimiento es bueno. Claro, creció por la planilla única, pero también porque hay más empleos. ¿Es rentable el negocio de comprar las clínicas del ISS? Adquirir la red de salud más importante de Bogotá es una oportunidad más que un negocio. Era necesario aportar al cambio del ISS, esta es una apuesta por el cambio en el servicio de salud y que aportará mucho en el arranque de la Nueva EPS. El proyecto está planteado para que empiece a dar rentabilidad en 12 ó 13 años, pero también es muy útil para darle credibilidad a la Nueva EPS. Con la renovación de la planta física de las cuatro clínicas se mostrará otra cara. La nueva EPS deberá atender a 800.000 afiliados y el grupo conformado por Compensar, la Orden de San Juan de Dios y la Universidad del Rosario es una opción. ¿Es más conveniente la administración privada que la pública? El tema de fondo es la administración no si la entidad es pública o privada. Hay públicas que muestran ser muy buenas empresas (como Ecopetrol); pero el ISS era una entidad muy difícil, de hecho el problema no era de presupuesto, simplemente estaba atrapada por todas las corrientes de la politiquería y la corrupción. Es que ahí se especulaba mucho, por ejemplo, se decía que eran 3,2 millones de usuarios, pero en realidad entregaron 2,3 millones. Con la Nueva EPS simplemente hay un cambio de actitud que se manejará con el mismo ingreso. La Previsora, aunque es pública, es un socio importante porque mostrará los indicadores de satisfacción de los usuarios. ¿Cuál es el reto? Primero, hacer el reforzamiento estructural de los edificios, especialmente el de la que fuera la Clínica San Pedro Claver por su tamaño y porque es un ícono arquitectónico. Esto requiere 60.000 millones de pesos, más el equipamiento y el amoblamiento indispensable para renovar esa imagen tan deteriorada. El segundo es hacer las modificaciones físicas sin dejar de atender al público. El tema de fondo es la administra- ción no si la enti- dad es pública o privada”. ¿QUÉ PROYECTOS VIENEN? En la actualidad Compensar está atendiendo a unas 400.000 personas sin seguridad social y de muy bajos recursos. La Caja de Compensación Familiar sirve 120.000 raciones diarias con el programa ‘Bogotá bien alimentada’ y otros 35.000 desayunos al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Compensar también está en una fusión con Afidro, que construirá una unidad de servicios en Suba que se entregará en el 2010. La caja renovará el centro recreativo de Girardot e impulsará los créditos y los servicios financieros a los usuarios. WILABR

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