Escándalo tapa escándalo

Don José Manuel Marroquín, el poeta Presidente que llegó al poder el 31 de julio de 1900, mediante un incruento golpe de Estado al venerable anciano Manuel Antonio Sanclemente -que despachaba desde Anapoima por motivos de salud- es recordado, porque en sus manos perdimos a Panamá, y por su famoso poema La perrilla. A los estudiantes de bachillerato los profesores de literatura nos hacían repetir de memoria el comienzo de la obra que lo instaló en la historia como poeta y no como buen jefe de Estado: “es flaca sobre manera toda humana previsión, pues en más de una ocasión sale lo que no se espera…”.

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noviembre 26 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-26

Muchas cosas han pasado durante el Gobierno del presidente Uribe que a un gobernante sin sus índices de popularidad y su capacidad mediática, lo hubieran colocado en serios aprietos. Funcionarios muy cercanos como el jefe del Departamento Administrativo de Seguridad terminaron presos por el gravísimo cargo -todavía no plenamente demostrado- de poner el DAS al servicio del paramilitarismo. Hizo cambiar la Constitución para facilitar su propia reelección con métodos que la Corte Suprema de Justicia calificó como “cohecho político”. Más del 80 por ciento de los parlamentarios presos por la ‘parapolítica’, o lo ayudaron a elegir o hacen parte de su coalición de gobierno. Su obra más reconocida, la política de Seguridad Democrática, se ha visto seriamente afectada por los reiterados ‘falsos positivos,’ manera eufemística para designar asesinatos a sangre fría de inocentes para mostrar resultados. La economía pasó de crecer al 5 por ciento del PIB a un modesto 4 por ciento igual o inferior al obtenido por gobiernos anteriores a los que se acusaba de nunca haber tenido políticas económicas serias ni haber estimulado la ‘confianza inversionista’. Pero nada de eso ha afectado al presidente Uribe en su popularidad. Quién lo creyera, como en la ‘perrilla’ de Marroquín, el inesperado caso de las ‘pirámides’ en donde vividores auspiciados por la credulidad pública, la falta de control oficial, y la protección de políticos y ‘figuras públicas prominentes’ estafaran a millones de colombianos, han puesto en jaque al Gobierno, quien tuvo que recurrir a una injurídica declaratoria de emergencia social. Manifestaciones, paros, huelgas de hambre, saqueos, toques de queda y hasta suicidios han sido algunas de las consecuencias de lo que se podría llamar el ‘huracán Murcia’. Huracán que puede arrasar el proyecto de referendo por la alegada financiación de las empresas de DMG al transporte de las firmas del referendo, cuya financiación está siendo puesta en duda por las propias autoridades electorales. Dos gobernadores, -Bolívar y Magdalena- elegidos por Cambio Radical, una de las agrupaciones políticas que sostienen al Presidente, aparecen mencionados como posibles beneficiarios de millonarias sumas del extraño empresario, ahora acusado entre otros de enriquecimiento ilícito y lavado de activos. Y lo que faltaba, un magistrado del Consejo de la Judicatura, de un partido también de la coalición y postulado por el Gobierno, y elegido por sus mayorías, salió también a ‘bailar’ en el escándalo que no cesa. En este caso, que ya se ha comenzado a llamar la ‘DMG política’, las autoridades deben actuar con prontitud para saber si tenían razón los directivos cuando celebraban la elección de por lo menos diez gobernadores y alcaldes importantes en las últimas elecciones. Este no puede ser un ‘escándalo’ más. Y menos puede ser utilizado para tapar otros gravísimos como el de las citas clandestinas en el ‘palacio de nari…’ o el de los crímenes atroces en Soacha y otros lugares a los que los colombianos nos acostumbramos a denominar como simples ‘falsos positivos’. gomezgomezabogados@cable.net.co '' La economía pasó de crecer al 5 por ciento del PIB a un modesto 4 por ciento igual o inferior al obtenido por gobiernos anteriores a los que se acusaba de nunca haber tenido políticas económicas serias.WILABR

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