‘La escasez de agua duplicó la mortalidad de aves’: Fenavi

Las emergencias por falta de líquido las han reportado los ganaderos, piscicultores y porcicultores. Cada carrotanque, con 22.000 litros cuesta 300.000 pesos; avicultores necesitan uno diario.

‘La escasez de agua duplicó la mortalidad de aves’: Fenavi

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‘La escasez de agua duplicó la mortalidad de aves’: Fenavi

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octubre 09 de 2015 - 12:59 a.m.
2015-10-09

La repercusión del fenómeno de ‘El Niño’ en el sector pecuario ya comenzó a sentirse.

Para el caso de la avicultura, como consecuencia de las altas temperaturas y la escasez de agua, se reporta un incremento de la mortalidad, del uno al dos por ciento.

Vale la pena señalar que regularmente, por diversos factores, la mortalidad esperada siempre es de hasta uno por ciento del total de las aves que se encasetan para producción.

“A lo anterior se suma el bajo tamaño de los huevos de las ponedoras, indicó Andrés Valencia, presidente del gremio avícola, Fenavi.

Así, las pérdidas del sector pueden cuantificarse en la compra de agua a través de carrotanques y el incremento en el consumo de energía para bajar la temperatura de los galpones.

Otra perjuicio económico está representado en el tamaño de los huevos que en algunos casos han pasado de clasificarse de AA a A, lo que conlleva a una merma en el precio del 15 por ciento.

En cuanto al sector pesquero y acuícola, aunque no se ha reportado una cifra de pérdidas, sí es evidente la imposibilidad de pescar en las zonas donde los cauces de los ríos, como el Magdalena han descendido.

Según los expertos, de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), la disminución en las capturas en las aguas superficiales del océano Pacífico puede llegar hasta el 80 por ciento, debido a que se ha incrementado la temperatura (ver recuadro) y las especies se ven obligadas a migrar hacia corrientes más frías.

“En el peor de los casos, si las especies más susceptibles no tienen la capacidad de desplazamiento, podrían morir; esto se evidenció en los años 1997 y 1998, cuando se presentó uno de los fenómenos de ‘El Niño’ más intensos”, aseguró Carlos Borda, especialista en cambio climático de la Aunap.

En cuanto al sector ganadero, José Félix Lafaurie, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), reportó que, como consecuencia del verano, 26.849 bovinos han muerto y 611.628 han tenido que ser desplazados a otros predios en busca de comida para evitar una mortandad mayor, lo que obliga a sus dueños a incurrir en altos costos de movilización, mientras que 1,88 millones de hectáreas están afectadas.

Hasta ahora los departamentos más golpeados son La Guajira, Magdalena, Sucre, Bolívar, Cesar, Córdoba y Atlántico.

Por último, los porcicultores indicaron que el verano ha afectado el suministro de agua –similar a los avicultores–, por lo que se hace necesario comprar el líquido a los carrotanques, lo que incrementa los costos de producción.

‘EL NIÑO’ IRÁ HASTA FINALES DE MARZO, CONFIRMÓ LA NOAA

Solo hasta finales de marzo del 2016 comenzaría a debilitarse el fenómeno de ‘El Niño’, informó el Servicio de Meteorología de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (Noaa) en su reporte entregado ayer a Portafolio.

Así las cosas, el fenómeno climático seguirá afectando los países del continente con costas en el océano Pacífico, incluyendo la zona subtropical de los Estados Unidos.

“Unánimemente, el consenso de los pronosticadores indican que ‘El Niño’, seguirá siendo fuerte”, indicó la entidad de predicción climática; esto, resultado de las mediciones de la temperatura superficial del océano, en toda la franja ecuatorial, por encima de lo normal.

Las alteraciones presentadas durante el último mes oscilan entre los 1,1, y 2,8 grados centígrados.

Vale la pena recordar que el promedio de temperatura de esas aguas superficiales es de 23 grados centígrados y todas las mediciones las reporta una red de más de 70 boyas climatológicas, instalada a lo largo del Pacífico ecuatorial, conocida como la Red–TAO (Tropical Atmospheric Ocean).

Un registro menor de la temperatura del océano, por debajo de su promedio, es una de las señales que indican la posible presencia del fenómeno de ‘La Niña’ (invierno), mientras que un aumento por encima de ese nivel generará un prolongado verano, lo que da origen a ‘El Niño’.