Este no es un trabajo de esclavos, dice Asocaña

Los industriales del azúcar le salieron al paso a las críticas del presidente Álvaro Uribe, quien aseguró el fin de semana que el trabajo de los corteros de caña era de esclavos.

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noviembre 11 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-11

Este no es un trabajo de esclavos. Más del 88 por ciento de los corteros recibe más de un salario mínimo legal y el 100 por ciento de las cooperativas les respetan los derechos laborales, se les garantiza seguridad social y cumplen con las normas de la OIT. Eso no niega que sea un trabajo físicamente exigente”, dijo el presidente de Asocaña, Luis F. Londoño. El gerente de Pichichí, Andrés Rebolledo, dijo que el trabajo de cortero era tan digno como el de un obrero que arriesga su vida desde las alturas, y tan valioso como el de los recogedores de soya y sorgo antes de la mecanización. Para Rebolledo, las palabras de Uribe pueden interpretarse como el paso hacia la mecanización. “La alternativa de mecanización, aunque más rentable para los ingenios, por política social no se ha querido adoptar mientras no se disponga de alternativas de reconversión para los corteros hacia otras actividades”, señaló Londoño. Las divergencias entre el Jefe del Estado y los industriales del azúcar se da justo cuando en Manuelita y Mayagüez avanzan las conversaciones en busca de un acuerdo (que anoche, al cierre de esta edición no se había logrado), mientras en el ingenio María Luisa la dificultad radica en que la empresa no quiere la presencia de asesores de los corteros en la mesa. Los trabajadores declararon el paro desde el pasado 15 de septiembre. En los otros cinco ingenios ya empezó la molienda de nuevo, al acordarse elevar el pago por cada tonelada de caña cortada, aumentar el número de herramientas y dejar en claro los apoyos para la vivienda y la educación. Lo que no se logró fue la contratación directa por los ingenios, justo el punto principal que motivó el cese de actividades. Sin embargo, no significa que los corteros, pese a estos arreglos que han permitido reiniciar la molienda de caña en el Valle, vayan a renunciar a la contratación directa. Daniel Aguirre, vocero de los corteros que protestan, dijo que a través de un proyecto de Ley se buscará en el Congreso terminar con la terciarización laboral. “Los corteros no han renunciado a su contratación directa, seguirán en ese proceso convencidos de que es lo justo. Lo que ha pasado es que ese punto se ha retirado en forma temporal”, señaló Adriana Ferrer, abogada de la CUT. 6.300 pesos es el pago mínimo por la tonelada de caña cortada, acordado con la mayoría de los ingenios que ya llegaron a un arreglo con sus trabajadores. WILABR

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