Por el bien de su espalda corrija posturas

Para la mayoría de las personas el dolor de espalda es un concepto tan genérico que así denominan a cualquier molestia que sienten entre el cuello y la parte baja de la cintura (lumbago o lumbalgia).

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julio 11 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-11

Nueve de cada diez dolores de espalda son causados por alteraciones musculares generadas, en su mayoría, por los malos hábitos posturales. El resto es provocado por hernias discales, infecciones o tumores. El problema es que, según la Asociación Colombiana de Medicina Física y Rehabilitación, sólo seis de cada diez personas reciben el diagnóstico y el tratamiento adecuados de este dolor. La solicitud no apropiada de exámenes proporciona datos que personas no entrenadas pueden ver como la causa principal de la molestia, dejando de lado la razón más importante. Según los expertos, si una persona tiene un dolor de espalda común y corriente y el médico que la valora solicita, por ejemplo, una resonancia magnética (conducta errónea en este caso), lo más probable es que encuentre alteraciones de cualquier tipo, que no están causando problemas, pero a las cuales el médico tratante atribuirá la causa de la molestia. El resultado será la intervención inadecuada del dolor. Los especialistas de la Asociación sostienen que el 90 por ciento de los dolores lumbares son musculares y no requieren exámenes ni siquiera radiografías. De diez, apenas uno ameritará la toma de una resonancia, una tomografía, una radiografía u otros procedimientos para descartar diagnósticos diferentes a problemas en la columna. ¿Quiénes están más predispuestos? Los hombres con sobrepeso y de estratos socioeconómicos bajos (muchos se ven obligados a hacer las actividades de mayor exigencia física), los fumadores (sus cuerpos tienen déficit de oxígeno y sus músculos son más propensos a lesiones), los sedentarios y las mujeres que han tenido muchos hijos. ¿Cuándo consultar? El consejo es, ante cualquier molestia, consultar. Es una costumbre entre las personas acudir al médico sólo cuando el dolor se vuelve incapacitante. Un diagnóstico a tiempo permite, también, una intervención oportuna. ¿Con qué se confunde? La gente suele confundir las infecciones urinarias, los cálculos renales y los problemas de colon o tumores con un dolor de espalda. ¿Qué pasa si no consulta nunca? Es común que los afectados, para aliviar el dolor, adopten sin darse cuenta ciertas posturas. Son típicas, por ejemplo, las sobrecargas en la cadera. El resultado de esas malas posiciones del cuerpo es que aumentan el problema. Importancia del peso Los especialistas aseguran que una de las causas de esas molestias puede ser el sobrepeso,ya que este comprime las vértebras y los discos de la columna, lo que causa dolor. La recomendación número uno es no automedicar, ya que los medicamentos sin fórmula pueden resultar afectando otros órganos. Consejos para prevenir En su libro Lumbago y dolor de espalda, el médico Carlos Florido y el neurocirujano Germán Forero Bulla aportan recomendaciones para prevenir esta dolencia. Estas son algunas de ellas. Elija un buen colchón. Este no debe ser demasiado blando, pues contribuye a tener una posición adecuada. La fetal (acostarse de lado con las piernas y los muslos flexionados) es la más recomendada. No se quede quieto. Estar sentado largas horas ante un escritorio impone a la columna vertebral un esfuerzo superior al que exige la marcha. Descargue parte del peso co n pequeñas modificaciones en la postura: ensaye a cruzar las piernas por cortos periodos y mantenga las rodillas ligeramente elevadas. Siéntese bien. Hágalo con la espalda recta y apoyada en el respaldo de la silla. Cada dos horas deténgase, levántese y haga alguna actividad que permita que los músculos de la zona lumbar se estiren. Ojo al levantar objetos. Cuando cargue objetos péguelos a su cuerpo, mantenga la espalda recta y use como punto de apoyo las piernas (no la espalda), flexionándolas o extendiéndolas, según el caso. Si va a recoger algo del suelo, adopte la posición de cuclillas, manteniendo siempre la espalda recta. Zapatos, mejor bajos. El calzado demasiado alto modifica la dirección de la columna y el equilibrio que debe mantener para distribuir el peso del cuerpo. Manténgase en su peso . La obesidad y el sobrepeso comprimen las vértebras y los discos de la columna, lo que causa dolor. Al ejercicio súmele una dieta rica en fibra y vegetales. '' Uno de los errores posturales más frecuentes tiene que ver con la marcha. Cuando camine, mantenga los hombros en una posición neutra o de reposo y la cabeza erguida. WILABR

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