Española TCB construye Terminal de Buenaventura, obra de US$ 210 millones

La compañía española adelanta la obra desde agosto, con el apoyo de 850 socios locales. El complejo portuario de dos hectáreas se levanta con el fin de almacenar mayor número de contenedores.

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noviembre 21 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-21

"Este es el primer proyecto de esta magnitud que, entregado en concesión, está siendo totalmente construido y desarrollado por la empresa privada", explicó Ángel Pérez-Maura, directivo de TCB, entidad que desarrolla proyectos portuarios en Barcelona, Canarias, Gijón y Valencia (España); Brasil, Cuba y México.

Actualmente están adecuando los terrenos para ganarle 10 hectáreas al mar y haciendo los dragados para lograr la profundidad de 12 metros que exigen los barcos cargueros. Luego levantarán el muelle de 450 metros.

Constructora Colpatria, ganadora de la licitación, está instalando los 2.800 pilotes de concreto que le darán la estabilidad necesaria a los patios.

Allí se apilarán los 180.000 contenedores anuales planteados en la primera fase, que empezará a operar en el 2010.

Cuando finalicen la cuarta etapa, la capacidad será de un millón de cajas. Hoy, el Puerto de Buenaventura (que también tiene un ambicioso plan de expansión) moviliza unos 700.000 contenedores que representan casi la mitad del volumen que sale del país.

"Ya tenemos todos los permisos ambientales, los avales y la concesión del Inco, entidad que regula las aguas marítimas. Aunque la primera etapa sólo abarca dos hectáreas, la idea es desarrollar 26 a medida que se incremente la demanda", agrega el abogado Camilo Gómez Alzate, ex comisionado de paz y miembro de la Junta Directiva del Terminal.

Así, la construcción de la obra ocupa de forma permanente a 600 trabajadores y el desarrollo del Terminal a otros 200, la mayoría de ellos pertenecen a los sectores de La Inmaculada y Concepción donde más del 50 por ciento de la población es analfabeta.

Se espera que cuando empiecen las operaciones, el Terminal de Contenedores demande 600 empleos directos.

Dos grúas, cuyo costo individual asciende a 10 millones de dólares, llevarán las cajas a 8 apiladoras automáticas (de 1,5 millones de dólares cada una).

Según los directivos, este es un proyecto muy especial, pues tiene varios retos que dificultaban su vialibidad. "En el mundo, es el Estado quien hace los dragados porque resultan notablemente costosos; este lo haremos nosotros y es un verdadero reto de ingeniería por la protección ambiental y de los manglares.

Sin embargo las exenciones tributarias y los beneficios de estar en régimen de zona franca permanente equiparan las altas inversiones. Sólo en maquinaria y equipos se necesitan 35 millones de dólares", agregó Ángel.

La concesión se planteó a 30 años y la financiación internacional por 140 millones está dada a 12. Los socios (unos 850 locales y dos principales) aportaron 60 millones de dólares y TCB aporta el know how, el conocimiento del mercado, la tecnología y el software.

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