Estudio de calidad revela fallas en norma urbanística de Bogotá

Según el informe, en riesgo se encuentra la creación de un modelo de ciudad viable por densidad normativa.

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abril 30 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-30

Luego de un juicioso trabajo de 18 meses, la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), regional Bogotá Cundinamarca, dará a conocer un documento que reúne las normas que rigen el desarrollo urbano de la capital y que pone 'sobre la mesa' los trámites, las resoluciones y los acuerdos que se han utilizado para el desarrollo de la ciudad.

"Ad portas de la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) consideramos importante que todos los involucrados en los procesos conozcan las bases con las que se ha construido Bogotá", comenta Sandra Forero, gerente de la entidad, que presentará el Estudio de Calidad de la Norma Urbanística el próximo miércoles.

En el proceso -que contó con la participación de la firma Pinilla, González & Prieto-, se evidenció que hay 668 normas vigentes de las cuales se desprenden otras variables que podrían sumar hasta 2.000.

"Con esta densidad normativa -que también incluye circulares, decretos y más acuerdos- es imposible unificar criterios y esto, en consecuencia, hace que toda interpretación sea válida; es decir, no tenemos seguridad jurídica", asegura Forero.

El trabajo de Camacol no sólo está acompañado del diagnóstico del problema, sino de las soluciones con una iniciativa en línea y una base de datos consolidados.

La idea -agrega Forero- es que Camacol se encargue de alimentarla, obviamente, con el apoyo de más gremios, de los curadores, de la academia y de la misma Administración Distrital.

La herramienta que se diseñó tras la recopilación de las normas tiene módulos de conflictos y de consulta, y una identificación, en detalle, de todos los procesos con sus variables: expedición de licencias, usos del suelo y financiación del desarrollo urbano, entre otros.

"Creemos que esta será una verdadera carta de navegación para el sector y muy oportuna para la revición del POT", anota la gerente de Camacol. "Y es que ante este cúmulo de historia normativa de Bogotá, densa y contradictoria en muchos casos, urge apostarle a la simplificación, pues hoy por hoy no cumple con las condiciones ni los principios rectores de la Ley 388 de 1997, con el agravante de que -además- controvierte la norma nacional", enfatiza Forero.

De ahí la expectativa por la presentación del estudio que, finalmente, permitió concluir que, definitivamente, nadie es experto en la norma urbana de Bogotá.

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