Evite las peligrosas fallas desde el diseño

Evite las peligrosas fallas desde el diseño

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mayo 09 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-09

Aunque fábricas en China producen muchos de los juguetes que han sido retirados de circulación en años recientes debido a problemas que afectan la seguridad de los usuarios, la gran mayoría de las fallas provienen, no de China, sino de empresas en E.U. y otros países desarrollados.

Además de inconvenientes con pintura de plomo (una falla de manufactura), la mayoría de los errores que obligan a retirar no solo juguetes, sino toda clase de productos de consumo, son errores de diseño. Y como tales, son responsabilidad de las empresas que crean los productos.

Esos errores son, en buena parte, evitables. Nuestro estudio de retiro de juguetes en Estados Unidos indica que las empresas pueden aprender a conjurarlos. El truco es tratar errores potenciales y los ya cometidos, y aprender de ambos tipos.

Es comprensible que China figure de manera prominente en recientes discusiones sobre retiro de juguetes de las estanterías.

Después de todo, alrededor de un 80 por ciento de los juguetes retirados en Estados Unidos en el 2006 fueron fabricados en ese país. Pero un 68 por ciento de esos 25 retiros de mercancía se debieron a fallas de diseño.

La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos mantiene una lista pública de los principales riesgos al consumidor y de las razones para retirar productos.
Desde 1988, las causas de tres cuartas partes de todos los retiros de juguetes en Estados Unidos han sido diseños fallados. Eso incluye bordes filosos, cuerdas largas y pequeñas partes separables. Y, lo que es peor, las mismas causas se repiten año tras año.

Nuestra investigación, que involucró un estudio sistemático de unos 600 retiros de juguetes en Estados Unidos entre 1988 y el 2007, junto con entrevistas a ingenieros de diseño, ejecutivos de empresas y defensores del consumidor, sugiere varios pasos que las compañías pueden tomar para reducir fallas de diseño.

En primer lugar, las firmas deben establecer una cultura de aprendizaje en la cual los empleados puedan expresar sus preocupaciones acerca de fallas de diseño. Además, los errores no pueden ser ignorados. Tal cultura comienza cuando los gerentes aceptan las ideas y críticas de los empleados.

APRENDIZAJE

Las compañías deben también participar en aprendizaje reactivo. Una vez ha sido descubierta una falla en un producto, la firma debe examinar y mejorar los sistemas y procesos que han contribuido a ella. Además, las empresas deben participar en estos cuatro tipos de aprendizaje proactivo.

* Estudie el retiro de productos de sus competidores, tendencias de retiro de productos en su conjunto, comentarios de reguladores e inclusive revistas especializadas en medicina, que en ocasiones informan de problemas de salud causados por algunos productos.

* Escuche a ingenieros de diseños y de pruebas, cuyas preocupaciones suelen ser desechadas ante el entusiasmo de lanzar un nuevo producto al mercado. Por ejemplo, Graco produjo en 1989 una cuna en la cual los bebés se deslizaban hacia una esquina y se asfixiaban. Y eso, pese a que los ingenieros formularon graves advertencias, según Marla Felcher, autora del libro It's No Accident (No es un accidente). Solo después de la muerte de varios bebés, Graco retiró del mercado 160.000 de las cunas que había vendido.

* Pruebe de manera eficaz a fin de examinar problemas de seguridad. Hay muchas empresas de juguetes que prueban el atractivo de sus productos, pero no sus características de seguridad. Las empresas pueden localizar peligros potenciales permitiendo a personas usar muchos productos en un ambiente realista. Esas pruebas permitirán a las compañías ofrecer instrucciones y advertencias más claras.

* Siga la pista a la retroalimentación proporcionada por los clientes para buscar pautas que pueden revelar fallas en productos. En septiembre del 2007, un millón de cunas Simplicity fueron retiradas del mercado porque debido a fallas de construcción algunos bebés quedaban atascados y se asfixiaban. Sin embargo, tres años antes, varios clientes habían denunciado la situación a la compañía, pero sin tener respuesta alguna, de acuerdo a una investigación del periódico Chicago Tribune.

* Catedráticos de Administración de Empresas.

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