Cómo ha evolucionado la violencia en el país

Su primer libro fue Samba (1990), una crónica sobre el carnaval carioca que fue nominada para el premio del National Book Critics Circle. El segundo, Al pie de un volcán te escribo, Crónicas latinoamericanas (1995), fue publicado originalmente con el título The Heart That Bleeds (1994). Y el tercero titulado El año en que no fuimos felices es la recopilación de la crónica que publicó sobre la crisis mexicana de los últimos años.

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noviembre 01 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-01

Ahora Alma Guillermoprieto llega con una nueva edición de Las guerras en Colombia, una antología de ensayos y relatos escritos para The New Yorker (entre 1989 y 1993) y The New York Review of Books (en 2000) donde esta reconocida intelectual mexicana narra sus reflexiones periodísticas sobre importantes aspectos de la realidad colombiana. Juegos oscuros en los que no hay combates pero sí muertos. Grandes historias que rastrearon los dolorosos años ochenta, la violencia del narcotráfico, la guerra entre los capos de diferentes regiones colombianas y el traslado de hostilidades del campo a las ciudades. Todo esto, sin perder de vista la década de los noventa y los primeros años del presente siglo, en los que la guerrilla, con sus incipientes acercamientos al gobierno, los secuestros y atentados, logró un papel protagónico en la vida del país. Las guerras en Colombia es el resultado de esta compilación de ensayos y relatos que se centran en personajes comunes o situaciones que se han convertido en el diario vivir para muchos colombianos. Dice la autora en el prólogo que escribió para la nueva edición: “El asalto compartido a la ciudadanía por parte de la guerrilla y los narcoparamilitares ha signado la vida política, económica, social, y familiar de los colombianos con tal fuerza, y al mismo tiempo frente a tanta indiferencia, que pareciera asumirse como parte del informe meteorológico: hoy hace guerrilla, mañana habrá tempestad”. Aunque los artículos ya fueron publicados, esta edición cuenta con un nuevo prólogo, coyuntural, escrito hace pocos meses y en el que la autora invita a releer la historia reciente, pues “tal vez sea el momento de observar nuevamente la violencia y preguntar de qué forma ha evolucionado” porque las historias que este libro narra “tal vez sirvan de ayuda-memoria para los que atravesaron esos tiempos. Y quizás le puedan recordar a los más jóvenes que en Colombia, todavía, las que ocurren son venganzas, ideologías, muertes e indiferencias viejas, y que lo que está por inventarse es un futuro distinto”, concluye. WILABR

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