Exportaciones de Colombia: aprovechando el entorno internacional

Las exportaciones están en función de la demanda externa y del comportamiento de los precios relativos (tasa de cambio real), y es incuestionable que un país debe aprovechar eficientemente estos factores.

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noviembre 10 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-10

Es evidente, que Colombia está aprovechando el buen entorno internacional reflejado en una demanda creciente y unos altos precios de bienes primarios; esto no se puede entender como una mala noticia, sino todo lo contrario. Por años se afirmó que había una tendencia secular al deterioro de los términos de intercambio, debida a que los precios de los productos básicos exportados por América Latina tendían a deprimirse, mientras que los de los bienes manufacturados no. Aun cuando los precios internacionales han registrado una corrección a la baja en los últimos meses, ellos se mantienen por encima del promedio de los últimos años, y diversos estudios señalan que no retornarán a los bajos niveles anteriores. Prueba de ello es que la preocupación internacional por las presiones inflacionarias se mantiene vigente, aun cuando ha sido opacada por la crisis financiera; si la interpretación del problema de precios y abastecimiento fuera estacional no sería un tema de discusión. Entre tanto, los países productores de estos bienes, en lugar de lamentarse por la mejora en los ingresos, los están aprovechando. A agosto de 2008, el 63 por ciento de las exportaciones de Chile fueron mineras (en particular cobre); en Perú, las mineras representaron el 60 por ciento de la totales; en Ecuador, el 79 por ciento de las exportaciones fueron primarias; en Venezuela, cerca del 94 por ciento de las exportaciones son petroleras. Dada su estructura exportadora, gran parte del crecimiento del valor de las ventas externas de los países latinoamericanos en el 2008, incluido Colombia, tiene su origen más en un efecto precios que en un efecto cantidades. Ese resultado ha permitido a los países de la región compensar la apreciación que en mayor o menor medida han registrado sus monedas. Por lo tanto, nadie puede negar la importancia de los precios internacionales de los productos básicos en el crecimiento del valor de las exportaciones. Sin embargo, es necesario precisar que los otros sectores también han registrado crecimientos destacados, a pesar del mencionado entorno de la tasa de cambio. Si se realiza un sencillo ejercicio descontando el efecto precio en las exportaciones de bienes tradicionales (café, petróleo, derivados de petróleo, carbón y ferroníquel), se evidencia que las ventas externas (acumuladas de doce meses) durante el 2008, siguen conservando su tendencia creciente, aun cuando no tan elevada como la observada con los precios internacionales efectivamente registrados. En el acumulado a agosto de 2008, las exportaciones totales crecieron 40,6 por ciento respecto a igual período del 2007; si se aislara el efecto precio de las ventas tradicionales entonces la variación sería de 15 por ciento. El producto que más está afectado por el precio internacional es el petróleo, cuyas ventas crecieron 123,8 por ciento; sin embargo, si la cotización hubiera permanecido estática, el aumento de las exportaciones colombianas del crudo hubiera sido de 25,4 por ciento. Por otra parte, independientemente del comportamiento de los bienes tradicionales, es destacable el comportamiento de las exportaciones no primarias, cuya tendencia es creciente a pesar de la revaluación registrada. A agosto de 2008, las exportaciones no primarias (acumuladas de 12 meses) ya superaron los 13.000 millones de dólares y registran una tasa de crecimiento del 24,6 por ciento anual. En el acumulado a agosto, las exportaciones no primarias representaron el 32,3 por ciento de las totales, pero este porcentaje subiría a 39,3 por ciento si se comparara con el total exportado sin variación de precios tradicionales. Estas exportaciones son importantes para el Gobierno, porque el objetivo es lograr una mayor diversificación sobre la base de productos con mayor valor agregado. Para el mediano plazo queremos una situación en la que se observen menores volúmenes exportados, pero con un ingreso de divisas más alto; perderán peso relativo los bienes primarios voluminosos y se sustituirán por software, productos farmacéuticos y otros de mayor nivel de tecnología y menos volumen. No significa esto que deban desaparecer los productos primarios de nuestra oferta exportable y mucho menos que nos neguemos a aprovechar las ventajas relativas del país en un escenario mundial de desabastecimiento de alimentos. Significa sí, que debemos lograr una presencia más importante de los productos con mayor valor agregado en las exportaciones. '' Debemos lograr una presencia más importan- te de los productos con mayor valor agregado en las exportaciones. Luis Guillermo Plata. Ministro de Comercio, Industria y Turismo WILABR

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