Los extraditables del Eln

Por primera vez, Estados Unidos pide en extradición a tres jefes del grupo guerrillero por el secuestro de un colombiano nacionalizado allí.

POR:
noviembre 21 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-21

CON UN INUSUAL SIGILO, el Gobierno colombiano empezó a tramitar una petición de las autoridades judiciales de Estados Unidos que seguramente repercutirá en el incipiente proceso de diálogo con el Ejército de Liberación Nacional, Eln. Se trata de la extradición, por primera vez, de tres guerrilleros de ese grupo insurgente, requeridos por la Corte del Distrito de Columbia por el secuestro en agosto de 2004 del ciudadano José Yesid Ceballos, un colombiano nacionalizado en ese país quien fue plagiado en una finca de Circasia, Quindío.

Ceballos fue liberado tres semanas después, pero ello no desestimuló a agentes del DAS y a la Fiscalía 13 de la Unidad Antiextorsión y Secuestro, que habían iniciado las primeras pesquisas para establecer la identidad de los responsables. Los investigadores compartieron las evidencias con enviados del FBI desde Washington.

Las indagaciones permitieron establecer que la retención del ciudadano extranjero había sido orquestada por Efraín Guerrero Franco, Alejandro Sandoval o Daniel Beltrán, capturado en Pereira en junio de 2004, señalado de ser el autor intelectual del secuestro de 180 personas en la iglesia La María, de Cali, ocurrido en 1999. En el momento de su detención, el subversivo era jefe del Área Central del Eln que conforman cinco frentes con presencia en Quindío, Caldas, Risaralda, Tolima y Valle del Cauca.

El rastro de Guerrero condujo a los investigadores a otros dos guerrilleros del Eln que según ellos habrían participaron directamente en el secuestro de Ceballos: Álvaro García, miembro del frente Bolcheviques y Nelson Jaimes Quintero, comandante de la compañía móvil Luis Enrique Guerrero.

En 2005, un año después de su captura, Guerrero se acogió a sentencia anticipada y fue condenado a cuatro años de prisión por el Juzgado Primero Especializado de Ibagué. García y Jaimes también fueron hallados responsables de rebelión y son procesados por otros delitos sobre los cuales no hay fallos aún.

Los tres subversivos, ya condenados, empezaron a pagar sus penas de prisión, pero las cosas cambiaron repentinamente el 17 de junio de 2006 cuando dos agentes del FBI llegaron a la cárcel de La Dorada y preguntaron por Guerrero. "Ese día no me hablaron de extradición. Solo me explicaron que querían hacerme unas preguntas sobre el secuestro de un señor Yesid Ceballos -explicó el guerrillero a CAMBIO-. Les dije que yo no conocía de ese caso y que a mí me estaban procesando por otro secuestro (el de un empresario del Tolima Rubiano  Lamoroux, caso que está pendiente de fallo)".

El asunto pareció quedar en el olvido, hasta este sábado 17 de noviembre cuando funcionarios del DAS visitaron a Guerrero y García en la cárcel de La Dorada y a Jaimes en Picaleña y les notificaron que Estados Unidos los había solicitado en extradición por el plagio de Ceballos, por quien exigían un millón de dólares. Según Guerrero, los detectives le explicaron que el pasado 26 de octubre la Corte del Distrito de Columbia expidió la acusación 07-290 por los delitos de concierto para cometer el delito de toma de rehenes y ayuda y facilitación de dicho delito. "Me dijeron que solo faltaba que la Corte Suprema de Justicia diera vía libre a esa petición -reveló Guerrero-. Luego sería el Gobierno quien pondría el visto bueno".

De acuerdo con un abogado de Guerrero consultado por CAMBIO, la petición del juez estadounidense es confusa porque hasta ahora no había sido vinculado a un proceso por el secuestro de Yesid  Ceballos y tampoco había sido llamado a indagatoria o a rendir una declaración por ese caso. "Esperamos entonces claridad de las autoridades colombianas sobre este hecho", indicó el jurista.

La solicitud de extradición de los tres guerrilleros del Eln está relacionada con las políticas desarrolladas por la Casa Blanca para combatir las organizaciones criminales luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001. En aquella época la justicia estadounidense consideró que no sólo los narcotraficantes colombianos deberían ser extraditados sino los jefes de las Farc, el Eln y las Auc.

Esa estrategia fue confirmada en julio de 2007 por Joseph Jeziorski, director del FBI en Colombia, quien le recordó al Gobierno la existencia de numerosas órdenes de captura contra jefes de las guerrillas. El alto funcionario no dijo entonces que en las cortes estadounidenses  ya estaban en marcha las primeras solicitudes de extradición de miembros del Eln. Habrá que esperar ahora la reacción del Comando Central del grupo rebelde, que al amparo de Hugo Chávez inició un nuevo intento por negociar con el gobierno de Álvaro Uribe.

¿SOLICITUD INOPORTUNA?

La solicitud de extradición de tres miembros del Eln ocurre en momentos en que el Gobierno y el Eln avanzan en un acercamiento de paz. El alto comisionado Luis Carlos Restrepo planteó el martes la posibilidad de establecer en diciembre una zona de frontera, en límites con Venezuela, para poder iniciar los acercamientos. "Creemos que el hecho de estar en la frontera les puede dar a ellos más confianza'', dijo Restrepo en una entrevista con Caracol, en la que no precisó más detalles sobre esos diálogos.

Al mismo tiempo, Antonio García, miembro del Comando Central del Eln, dijo que el grupo mantendrá las rondas de negociaciones teniendo en cuenta las gestiones de buena voluntad del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien recientemente se reunió en Caracas con jefes del grupo rebelde.

Siga bajando para encontrar más contenido