Extranjeros resucitan los bienes raíces comerciales de Nueva York

Extranjeros resucitan los bienes raíces comerciales de Nueva York

Finanzas
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abril 29 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-29

Los inversionistas extranjeros están liderando la recuperación del mercado de bienes raíces de Nueva York.

Inversionistas alemanes, mexicanos e israelitas se han adjudicado buena parte de los principales acuerdos inmobiliarios en los últimos doce meses. La firma alemana GLL Real Estate Partners, por ejemplo, pagó recientemente US$41,9 millones por un espacio comercial de 1.300 metros cuadrados en un edificio del barrio de SoHo diseñado por Jean Nouvel, galardonado con el premio de arquitectura Pritzker.

Mientras tanto, el multimillonario mexicano Carlos Slim se encuentra bajo contrato para pagar US$140 millones por un edificio de oficinas de 11 pisos en el número 417 de la Quinta Avenida neoyorquina, según una persona cercana al acuerdo. Y el año pasado, la firma israelita de inversión IDB Group pagó US$330 millones por la torre de oficinas de HSBC Holdings PLC.

Los compradores extranjeros llevan mucho tiempo comprando propiedades en la ciudad de Nueva York, sin importar los ciclos del mercado. Por lo general, sin embargo, en épocas de vacas flacas sus ofertas han superado a las de los compradores estadounidenses, dicen los expertos. Esto se debe a que suelen ofrecer más dinero en efectivo que sus contrapartes estadounidenses, que están más centrados en las posibilidades de que suba el valor de los edificios. "La seguridad es algo que a menudo buscan los compradores extranjeros", mientras que "el dinero local puede ser más oportunista", opina Matt Bronfman, director ejecutivo de Jamestown Properties, una firma de capital de riesgo de Atlanta que compra inmuebles en EE.UU. para inversionistas alemanes.

En los años 90 ocurrió un fenómeno similar, cuando la industria neoyorquina de bienes raíces se esforzaba por salir de la anterior crisis económica. En ese entonces, uno de los primeros compradores fue el inversionista alemán Aby Rosen, quien comenzó con pequeñas propiedades y terminó adquiriendo ilustres edificios como Lever House en Park Avenue. En otros acuerdos durante la última recesión, un inversionista italiano compró una participación mayoritaria en el edificio Flatiron y el gobierno de Abu Dhabi adquirió una participación de 90% en el edificio Chrysler por US$800 millones.

Mortimer Zuckerman, de Boston Properties, fue el principal promotor detrás del mayor acuerdo en los últimos años, la compra en 2008 del edificio GM y otras tres propiedades por unos US$1.470 millones además de US$2.470 millones en deuda. Pero los inversionistas de Qatar y Kuwait pusieron la mayor parte de los fondos en ese acuerdo.

Ejecutivos de GLL, que compraron el espacio comercial en SoHo, afirman que están buscando otra propiedad. "Nueva York ofrece buen valor", dijo Barry McGowan, director financiero de GLL, quien estima que su edificio en SoHo podría haber costado US$50 millones cerca del auge del mercado.