En las faenas del campo, capacitación para todos

Firmas comerciales, distribuidores y entidades estatales, como el Sena, ofrecen un amplio portafolio de cursos, incluso para aprender a manejar maquinaría agrícola.

Manejo seguro de herramientas y equipos, y operación y mantenimiento de estos hacen parte de los programas de capacitación

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Manejo seguro de herramientas y equipos, y operación y mantenimiento de estos hacen parte de los programas de capacitación

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junio 26 de 2014 - 12:14 a.m.
2014-06-26

Cuando se habla de instrumentos para trabajar el campo, muchos piensan en esos utensilios de vieja data con los que los labriegos empezaron a preparar la tierra para hacerla producir, como el machete, la pala, la pica o el azadón.

Esos aperos, aún hoy, en pleno siglo XXI, no pierden vigencia, pero hay otros que se han desarrollado para hacer más fáciles las labores de los campesinos.

Entre esos equipos más modernos, Manuel Pérez, gerente técnico y desarrollo de mercado de la firma Stihl Colombia, destaca tres herramientas: la motosierra, que permite cortar madera, talar árboles, hacer leña, etc.; la motoguadaña, que facilita la limpieza del pasto, de la selva, el monte bajo; y la fumigadora, que esparce productos químicos.

Quizás algunos identifiquen el funcionamiento de estos artefactos, pero lo cierto es que muchos desconocen cómo se usan para hacer más amable el trabajo en el campo.

Como dice Pérez, “cada vez la gente toma más consciencia de usar herramientas que contaminen menos, que sean más cómodas, que hagan menos ruido y que sean más respetuosas con el medio ambiente”.

Es en este contexto que los cursos y todo tipo de capacitación referente al manejo de maquinaría agrícola, liviana y pesada, cobra vigencia.

Marcas como la alemana Stihl, que se acerca a los 90 años de haber sido fundada y tiene presencia en más de 160 países, incluyendo Colombia, ha dejado en sus distribuidores la tarea de capacitar y asesorar a la gente interesada en sus equipos.

“Nosotros no vendemos ni capacitamos de forma directa, sino que todo lo hacemos a través de nuestros distribuidores especializados, a quienes se les imparte una formación que incluye más de 20 cursos para que posteriormente la transmitan a los clientes finales”, explica Pérez.

Agrega el directivo de Sthil que a su vez la compañía cuenta en Colombia con un equipo de promotores que acompañan a los distribuidores en sus salidas a la calle y visitas a las empresas, y que están prestos a colaborar a los usuarios, en cuanto a seguridad, mantenimiento o cualquier otro aspecto que se requiera saber sobre las máquinas.

De ahí que adquirir productos a través de distribuidores oficiales da la certeza de que no son artículos de contrabando, falsificados, no autorizados o imitaciones, y que en caso de algún percance podrán hacer uso de la garantía, si está vigente, o encontrar repuestos auténticos.

ASESORÍA Y ASISTENCIA

Es claro que los usuarios de la maquinaria agrícola o de los utensilios básicos para el campo encuentran respaldo en las diferentes marcas o distribuidores de estos. José Albeiro Campos, que administra Ferricampos, distribuidor de varias marcas de equipos agrícolas, sostiene que si bien un buen número de estas empresas cuentan con programas de capacitación, no todas los incluyen dentro de su portafolio, pero que esto no es obstáculo para brindar una oportuna asesoría y asistencia técnica, cuando el cliente la requiera, incluso, así no compre el artefacto.

“Las inquietudes y necesidades de los usuarios son múltiples.

Cada quien tiene una pregunta, una duda, una inquietud, de acuerdo con sus objetivos, a sus urgencias y exigencias”, dice Campos. Y aclara que ninguna herramienta es compleja: “lo clave es que las personas tengan claro qué es lo que van a hacer con los aparatos”.

Una empresaria del distribuidor Tecnimotosierra, en Bogotá, dice “nosotros mismos damos los cursos que, básicamente, consisten en manejo y características de cada máquina. Es vital que los clientes tengan claro para qué les va a servir”.

INSTRUCCIÓN EN EL SENA

El Sena brinda capacitación gratuita en las actividades del campo. Jackeline Motta, asesora de esta entidad, dice que de los 115 centros que tiene el país, al menos unos 80 ofrecen formación en esta área.

“Un buen número son talleres transversales a diferentes tipos de cultivos”, destaca. Entre los cursos está mantenimiento de sistemas de motores a gasolina de baja potencia, calibración de implementos agrícolas para preparación de suelos, manejo de equipos de fumigación y accesorios.