Familias quedaron desintegradas por las consecuencias de la catástrofe

Centenares de familiares de desaparecidos, con escasas esperanzas de encontrar con vida a sus seres queridos, llegaron a Beichuan, la ciudad de mayor tamaño, semidestruida por el seísmo.

POR:
mayo 23 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-23

"He venido para intentar sacar escombros con mis manos, pues el ejército solo está trabajando en las ruinas en las que hay alguien gritando. Mis abuelos están allí. Les llamo a gritos, pero no me responden", contaba Hu Xianlong, uno de los familiares de desaparecidos.

Yingxiu, la ciudad más cercana al epicentro (unos 50 kilómetros al suroeste de Beichuan) ofrecía la misma imagen desoladora: de sus 10.000 habitantes, se calcula que solo salieron con vida unos 2.000. La ciudad se encontraba en una zona más llana que Beichuan, aunque a lo lejos se escuchaban todavía los desprendimientos de tierra, otro gran temor de los habitantes locales.

"¿Mi familia? Ay, muchacho, ya no queda nadie, no tengo nada aquí", suspiraba, con una mirada de profunda tristeza, pero sin lágrimas en los ojos, un hombre de 40 años, sacando fuerzas de flaqueza para ayudar a soldados, periodistas y voluntarios a sortear los caminos tortuosos de la zona, único acceso durante días al distrito de Wenchuan.

Siga bajando para encontrar más contenido