'Tenemos mucha fe en este TLC con Chile' dice ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Mariano Fernández

Este lunes, junto al ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, harán el lanzamiento oficial, en Bogotá, y ante 900 empresarios, del Tratado de Libre Comercio entre ambos países.

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mayo 17 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-17

Ese acuerdo comercial entró en vigencia hace pocos días, el 8 de mayo. El canciller chileno habló con EL TIEMPO sobre los alcances de este TLC.

EL TIEMPO ¿Qué significa la entrada en vigor de este Tratado de Libre Comercio para Chile?

MARIANO FERNÁNDEZ Un salto cualitativo y cuantitativo en la relación económico-comercial bilateral y una reafirmación de nuestra apuesta por el libre comercio, y especialmente entre los países de la región. Y más en estos momentos de crisis, cuando vemos con preocupación que algunos países están tratando de reromar el proteccionismo.

Ahora, para Chile en particular, vemos que existe un alto interés de parte de nuestro sector empresarial por seguir invirtiendo en Colombia y no solo de las grandes empresas, como han sido las inversiones en el sector energético y del comercio minorista, sino también en PYMES, que es algo muy bueno para nuestra economía. Y se nos abren oportunidades para participar en licitaciones de compras que realicen el Estado colombiano y viceversa.

Chile y Colombia tenían un acuerdo de complementación económica por el cual ya se había logrado arancel cero para muchos productos. ¿Qué cambia este TLC?

Si bien bajo el ACE Nº 24 el comercio bilateral de bienes estaba desgravado en prácticamente un 98 por ciento, seguiremos avanzando con el 2 por ciento restante. Pero lo más destacable de este acuerdo, es que no solo se limita al comercio de bienes, sino que amplía al comercio de servicios, se crea un marco regulatorio para las inversiones, se regulan temas nuevos que no existían en el ACE como son las compras públicas, las medidas sanitarias y fitosanitarias, los obstáculos técnicos al comercio, facilitación de comercio y, más novedoso aún, se incluyen capítulos relativos al tema laboral, medioambiental y de cooperación. En cuanto a lo que ya existía bajo el ACE, también algunas disciplinas se actualizan y mejoran, como los procedimientos aduaneros y el mecanismo de solución de controversias. En resumen, es el acuerdo de libre comercio más completo que Chile tiene con un país de la región.

¿Que faltó, en su opinión?

Siempre existe margen para seguir avanzando en la relación comercial, como por ejemplo, que las autoridades aeronáuticas se reúnan y modernicen el acuerdo de transporte aéreo existente, pues la entrada en vigencia del Tratado generará un aumento en la demanda viajes, tanto de personas como de mercaderías.

El intercambio comercial entre ambos países, aunque ascendente, ha sido históricamente modesto. ¿Realmente cree que este TLC va a cambiar esto?

El comercio bilateral se ha venido duplicando cada año los últimos 3 años (2006, 858 millones de dólares; 2007, 1,505 millones; 2008, 2.862 millones). Las cifras del último año no son modestas y la balanza comercial se inclina fuertemente hacia Colombia, por la cantidad de productos que Chile importa del sector energético. Cabe hacer notar que, para el 2008, se registran exportaciones al mercado colombiano por el valor de 733 millones de dólares, lo que representa un incremento del 18 por ciento con relación al año anterior. Por su parte, las importaciones de productos colombianos crecieron un 15 por ciento en el mismo período, alcanzando la cifra de 2.126 millones de dólares.

¿Tienen una idea de cuánto podría llegar a incrementarse el comercio bilateral de aquí a uno, dos o cinco años?

Difícilmente se pueden dar cifras, menos aún en el contexto que estamos viviendo. No obstante, y de acuerdo a como ha crecido también el intercambio comercial los últimos años, no sería extraño que de aquí a cinco años las cifras se dupliquen y por qué no hasta se tripliquen. Con todos los países con que hemos firmado acuerdos hemos visto crecer a pasos agigantados el intercambio y tenemos mucha fe en el acuerdo con Colombia.

La entrada en vigencia de este TLC se produce en medio de una gran crisis económica mundial. ¿No hará esto que su debut sea modesto?

La crisis nos afecta a todos porque restringe la demanda en general. Sin embargo, en el caso de Chile hemos implementado una paquete de medidas fiscales de 4.000 millones de dólares que precisamente busca mitigar los efectos de la crisis, favoreciendo el empleo y la actividad de los pequeños empresarios, lo que neutralizaría la caída de la demanda. En todo caso, no olvidemos que aquí lo que ocurrirá es una profundización de un acuerdo comercial que hemos tenido por largos años y que ha sido exitoso.

Las inversiones chilenas en Colombia están disparadas. Falabella es solo un ejemplo de muchos. ¿Pasó la época en que el conflicto interno asustaba a muchos empresarios chilenos?

Nos complace que estas inversiones crezcan pues crean empleo y animan la actividad económica en un país amigo. Y me parece que no hay temor de parte de los inversionistas chilenos. Estamos claros que el ambiente de seguridad ha mejorado sustancialmente en Colombia y ello da confianza a los inversionistas chilenos para seguir invirtiendo.

Chile ha venido ofreciéndose como plataforma de exportación de productos colombianos a Asia, en virtud de sus acuerdos comerciales con esa zona del mundo. ¿Es realmente posible llegar a esto? ¿Lo hacen hoy con algún otro país?

Chile ha suscrito 20 acuerdos comerciales con 56 países del mundo, lo que ha creado importantes ventajas competitivas, que permiten a las exportaciones chilenas un acceso preferencial a un mercado de alrededor de 4.000 millones de habitantes, que representan cerca del 90 por ciento del PIB mundial. Es en este marco que hemos creado el proyecto 'Encadenamientos productivos', también llamado 'Chile, país plataforma'. Y esta iniciativa cobra mayor relevancia en mercados como los asiáticos, donde existen altos aranceles, cobro del cual Chile queda liberado gracias a los acuerdos comerciales que tiene. Y esto puede aprovecharse de dos maneras. Por una parte, a través de alianzas entre empresas, o por la materialización de la inversión extranjera en Chile.

¿Nos puede dar algún ejemplo concreto?

Hay varios. Está, por ejemplo el caso de la empresa RITRAMA, de capitales italianos, que se instaló en Chile en el 2008 y que desde nuestro país fabrica productos -papeles adhesivos- y luego los exporta a países como Ecuador, Perú, México, E.U. y Brasil acogiéndose a la ventajas arancelarias que Chile tiene en esos mercados.

¿Qué importancia le atribuye al Acuerdo sobre Seguridad Social que se firmará?

Este acuerdo le permitirá a los chilenos y a los colombianos que depositaron sus ahorros en los respectivos sistemas de pensiones, al retirarse o bien regresar al país de origen, retirar esos fondos y ingresarlos en el sistema del país en que residan para incrementar el fondo de su jubilación.

Finalmente, Chile tiene una vasta experiencia en materia de TLC: ¿Cuál sería su recomendación para que Colombia pueda sacarle el máximo 'jugo' a este acuerdo?

La sugerencia para un beneficio mayor, es que ambos países y sus instituciones sean rigurosos en el cumplimiento de las obligaciones que exige el TLC. Y que tanto el sector privado como el público trabajen estrechamente promoviendo iniciativas productivas, financieras y comerciales para diversificar la canasta de productos de exportación.

MARÍA LORETO SOLER
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
SANTIAGO DE CHILE

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