La Fed sopesa cómo comunicar un cambio en las tasas

El tema estará al centro de los debates en la próxima reunión del banco central; de 'período prolongado' a 'algún tiempo'

Finanzas
POR:
marzo 11 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-11

Mucho antes de que la Reserva Federal de Estados Unidos suba las tasas de interés de corto plazo en vista de la recuperación económica del país, tendrá que dar indicios al público de que se avecina un cambio. Los funcionarios del banco central están intensificando las conversaciones sobre cómo comunicar precisamente eso cuando llegue el momento.

Durante el último año, la Fed ha indicado que planea mantener las tasas de interés en casi cero por un largo período. Y, aunque los funcionarios todavía no están listos para dar marcha atrás, están preparando el libreto para abandonar esa promesa.

Este será un tema central en la reunión de la Fed del próximo martes. Los funcionarios del banco central probablemente también decidan terminar sus compras de US$1,25 billones (millones de millones) en valores respaldados por hipotecas para fin de mes, como está planeado.

Aunque el mercado inmobiliario de EE.UU. se ha estado enfriando, la economía en general parece estar encaminada a crecer a una tasa anualizada de 3% en el primer trimestre, lo suficiente para empezar a crear empleos.

Los mercados de futuros proyectan que la Fed subirá su meta para la tasa de referencia del actual casi 0% a 0,5% para noviembre o diciembre.

"Los mercados parecen estar preparados para los riesgos de una política más estricta", aseveró Brian Sack, director del grupo de mercados de la Fed de Nueva York, en un discurso el 8 de marzo.
En algún punto, la Fed deberá emprender una delicada búsqueda de las palabras adecuadas para los comunicados que emite luego de sus reuniones de política monetaria.

El discurso actual ¿que los funcionarios planean mantener las tasas "excepcionalmente bajas" por "un período extenso"¿ busca comunicar que las tasas seguirán en casi cero por al menos varios meses más.

Es muy poco probable que haya un cambio en la reunión de la semana entrante. Muchos funcionarios creen que la recuperación aún no se ha consolidado. La inflación es tan baja que no tienen mucha presión para actuar. "Me parece que [la actual postura] continuará siendo la apropiada por un cierto período de tiempo", afirmó Charles Evans, gobernador de la Fed de Chicago, en una entrevista el martes.

El momento oportuno para un cambio dependerá del desempeño de la economía. Si se debilita o no logra producir empleos, un aumento de la tasa estará fuera de consideración. Si mejora, los incrementos podrían llegar antes de lo previsto.

La Fed ha tenido traspiés en su comunicación en el pasado. En 1994, por ejemplo, los inversionistas fueron sorprendidos por aumentos de tasas y hubo confusión en los mercados de bonos. En 2004, algunos funcionarios consideraron que la Fed se había comprometido con alzas que eran demasiado graduales.

Ahora, se están barajando varias ideas. Los funcionarios podrían decir que las tasas seguirán excepcionalmente bajas por "algún tiempo", dando a entender que se aproxima un alza, o que la política de la Fed continuará "altamente adaptable", lo que significaría que podrían subir, pero no mucho.

Como parte de la planificación, los funcionarios están estudiando cómo le fue a la Fed en 2004, cuando cambió su postura de afirmar que las tasas se mantendrían bajas por un "período considerable" a indicar que sería "paciente" antes de subirlas y luego que incrementarían a un ritmo "moderado".

Además del debate que se desarrolla en las reuniones oficiales cada seis semanas, existen muchas maniobras previas. Por ejemplo, el personal de la Fed hace circular un documento, conocido como el libro azul, en el que los funcionarios pueden ver opciones de cómo podrían modificar las comunicaciones.

Los que temen una inflación alta están presionando para que se abandonen las palabras "período extenso", preocupados de que mantener las tasas de interés muy bajas por demasiado tiempo provocará un aumento de los precios mayor al deseado. Thomas Hoenig, gobernador de la Fed de Kansas City, discrepó en la última reunión porque quería que eliminaran la frase.

Por su parte, Charles Plosser, presidente de la Fed de Filadelfia, reconoció: "No soy un gran fanático de ese lenguaje". Las palabras, "nos confinan".

El fin de la compra de valores ligados a hipotecas parece más seguro. Al programa del banco central se le atribuye una reducción en las tasas de interés hipotecarias hasta en un punto porcentual, lo que contribuyó a bajar otras tasas y ayudó al sector de la vivienda.

Algunos inversionistas temen que las tasas hipotecarias puedan dispararse sin el respaldo de la Fed. A los funcionarios, no obstante, les ha tranquilizado el hecho de que las tasas no han subido pese a haber desacelerado las compras de valores.

La reacción del mercado a una retirada de la Fed "será una placentera sorpresa", opina Ajay Rajadhyaksha, director de estrategia de renta fija en EE.UU. de Barclays Capital.

Rajadhyaksha proyecta que los rendimientos de los bonos del Tesoro y las hipotecas no subirán más de medio punto porcentual en los próximos meses. Actualmente, el rendimiento de una hipoteca de tasa fija a 30 años es de alrededor de 5%.