Los fiadores de papel, un peligro a la hora de hacer contratos de arrendamiento

La falsificación y la adulteración son el 'pan de cada día' que deben enfrentar las empresas aseguradoras y quienes optan por arrendar directamente.

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mayo 08 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-08

Peor aún, hay quienes aparecen como fiadores y no lo saben porque, simplemente, los estafadores acceden a información y la falsifican. "La figura del fiador no es nueva y por el contrario data de más de 20 años cuando los tratos se respaldaban con 'la palabra'", asegura Manuel Garcés, abogado de la aseguradora El Libertador.

"Eran otras épocas y, claro, esto se fue desrvituando hasta convertirse en la estafa en la que hoy caen muchos incautos", advierte Alirio Chaur, director de servicio de la aseguradora, quien explica el modus operandi de los fiadores.

Así funcionan los estafadores

"Estos personajes se han diversificado y han creado verdaderas 'empresas' de la falsificación a las que acuden clientes que no quieren hacer el negocio a través de una inmobiliaria o que no tienen ingresos para sustentarlo. Por eso, precisamente, acuden a los fiadores que les suministran documentación falsa o fabricada".

Según Chaur, el voz a voz, los avisos en prensa y los volantes son los anzuelos. Frases como: "No pase verguenzas, si no tiene fiadores se los suministramos... atraen la atención de quienes requieren una 'garantía'".

El primer contacto puede ser en una cafetería o en la calle, con el agravante de que el fiador es falso o, en el peor de los casos, no aparece. En este último escenario el representante de la 'empresa' intermediaria generalmente convence al incauto de que firme porque supuestamente "el fiador está de viaje..."

"El asunto es más grave si se tiene en cuenta que la información que recolectan está compuesta, en un alto porcentaje, por fotocopias de cédulas falsas, certificaciones laborales, extractos bancarios y certificados de tradición y libertad perfectamente elaborados y acomodados", asegura Chaur.

Y peor aún. En muchos casos quien aparece como fiador ni siquiera lo sabe, pues los estafadores acceden a la información solicitando un certificado de tradición y libertad en Notariado y Registro con el simple número de la matrícula inmobiliaria (donde están todos los datos que requieren para cometer el ilícito).

Es más, de alguna u otra forma, los fiadores de papel acceden a cédulas y las falsifican una y otra vez, incluso, cambiándoles la foto, el nombre y, de nuevo, escaneándolas.
"Esto nos ha obligado a ser más cautelosos y a evaluar, con lupa, cada detalle. De hecho, hemos tenido fiadores que aparecen hasta en quince contratos lo que, de entrada y lógicamente, nos obliga a archivar el proceso y denunciarlo", anota Chaur. Incluso, al cliente que entra en ese círculo le cobran varias veces, especialmente cuando deben renovar el contrato.

Recomendaciones para no caer en manos de los estafadores

Desconfíe de las ofertas que no estén respaldadas por una empresa inmobiliaria.

Desconfíe de los poderes. Los estafadores suelen decirles a las víctimas que el fiador no se encuentra y que le dejó poder a un tercero.

Quítese de la cabeza la idea de que las empresas inmobiliarias son intermediarias caras. Está en juego el patrimonio y es importante dejarlo en buenas manos.

Además, hoy por hoy, muchas empresas asesoran sin que esto signifique dejarles el inmueble en administración. Es decir, cobran el estudio del solicitante, elaboran el contrato, tramitan las pólizas y hasta ahí llega su labor ya que muchos arrendadores fieren administrar su inmueble.

Tomado de Eltiempo.com/economía/vivienda

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